La víctima contó que los abusos ocurrieron en su infancia. "Cuando pude contar la verdad, ya era tarde", lamentó la víctima en una carta abierta.
Una mujer denunció a su papá por abusos sexuales sufridos durante su infancia. Según contó, ocurrieron en el lapso de diez años, cuando tenía entre 8 y 18 años de edad. Producto de los ataques, tuvo un hijo que actualmente tiene 19 años.
El dramático caso ocurrió en Misiones. La víctima fue identificada como Griselda B. M. y el acusado Juan M. Después de años de silencio, en febrero se animó a denunciar, pero la justicia le dijo que ya era tarde: la causa había prescripto.
Tras recibir la notificación, decidió exponer su caso en una carta abierta. "Cuando pude contar la verdad, ya era tarde", lamentó. En el escrito impulsa a otras víctimas a animarse a denunciar antes de que pase el tiempo y le pide a la Justicia que revea su caso.
Griselda, de 36 años, contó que su papá biológico la abusó durante su infancia y adolescencia, y producto de esas violaciones, tuvo un hijo.
"Hoy me veo obligada a hacer pública mi profunda indignación, tristeza y repudio ante la resolución judicial que declaró prescripta la causa por abuso sexual que sufrí durante mi infancia", empezó.
"No hablo de un simple expediente. Hablo de años de dolor, de silencio, de miedo y de consecuencias que marcaron para siempre mi vida. Hablo de un abuso cometido por quien debía protegerme: mi propio progenitor", siguió.
"La prescripción podrá cerrar una causa judicial, pero no borrará la verdad. No borrará la memoria. No borrará el daño causado. Y no borrará mi voz", afirmó y concluyó el escrito con una frase contundente: "Mi voz no prescribe".
En una entrevista con FM Show, Griselda habló de su historia. Contó que su hijo nació en 2006 y que actualmente tiene 19 años. Recientemente le contó la verdad sobre su origen biológico y confirmó que se encuentra con contención psicológica.
Denunció el 12 de febrero de este año y la Justicia de Misiones le respondió que ya era tarde. Ella quiso hacerlo antes en tres ocasiones, pero enfrentó dificultades para hacerlo ya que, según narró, su familia se opuso. "Hasta el día de hoy no tengo contacto con ellos por ese tema", contó.
Cuando quedó embarazada, Griselda estaba cursando el último año de la escuela secundaria y su familia quiso ocultarlo. "Ellos quisieron que yo aborté, pero igual cursé con la panza y todo", recordó.
En ese momento, según contó, el acusado le pedía que mintiera acerca del embarazo y de su paternidad: "Me decía que diga el nombre de cualquier otra persona". Actualmente no mantiene vínculo con su padre y tiene una restricción de acercamiento.
La carta abierta fue la manera que Griselda encontró para hacerse escuchar: "No quiero que esto se repita y quiero que las víctimas se animen a hablar, a denunciar y que la Justicia revea la situación".
"Hoy levanto la voz por mí, por mi hijo y por todas las personas que han sobrevivido al abuso sexual en la infancia", concluyó.
Fuente: TN