El Gobierno nacional oficializó este jueves el DNU 681/2026, una medida que endurece los controles migratorios y faculta al Estado para impedir el ingreso o revocar la residencia de extranjeros que promuevan discursos de odio contra los argentinos o falten el respeto a los símbolos patrios.
La decisión, que lleva la firma del presidente Javier Milei y todo su gabinete, modifica la Ley de Migraciones N.º 25.871 tras un periodo marcado por crecientes tensiones y acusaciones de racismo contra nuestro país en el ámbito internacional.
La normativa establece que tanto el ultraje a la bandera o el escudo, como la incitación a la violencia por motivos de nacionalidad, serán causales directas para denegar la entrada al territorio o expulsar a quienes ya residan en él.
Desde el Ejecutivo aclararon que la medida no busca censurar el disenso político ni las críticas académicas, sino proteger la convivencia social y la soberanía nacional ante actos de hostilidad.
El decreto, que ya fue publicado en el Boletín Oficial, deberá ahora ser tratado por la Comisión Bicameral Permanente del Congreso para validar su alcance y aplicación.