Un escalofriante episodio sacudió al barrio Sur de San Miguel de Tucumán este martes, cuando fueron hallados sin vida un hombre de 46 años y su hijo de ocho. El hallazgo se produjo en una vivienda de la calle Entre Ríos al 1130, luego de que los hermanos del acusado acudieran al domicilio tras un llamado de su padre y se encontraran con la macabra escena, dando aviso inmediato a las autoridades policiales.
El autor del filicidio, identificado como Oscar Mauricio Sosa, se encontraba cumpliendo arresto domiciliario en la capital tucumana debido a una causa judicial abierta en la provincia de Córdoba, donde se lo investigaba por presunta asociación ilícita y vínculos con el narcotráfico. Según trascendió, el hombre tenía prohibido abandonar el inmueble y estaba a cargo del cuidado del menor, quien padecía autismo severo.
De acuerdo con las primeras pericias realizadas por el equipo de investigadores, Sosa habría suministrado medicación a su hijo antes de terminar con su vida, para luego suicidarse por ahorcamiento. En el lugar, la policía secuestró una carta escrita de puño y letra por el hombre, en la cual confesaba el crimen y justificaba su decisión alegando que no podía continuar haciéndose cargo del cuidado del niño, intentando además justificar que el pequeño no habría sufrido durante el proceso.
El fiscal a cargo de la causa, Carlos Sale, encabeza las actuaciones judiciales y aguarda los resultados de las autopsias para determinar con precisión la mecánica de las muertes. En tanto, los investigadores analizan si la inminente posibilidad de que Sosa fuera trasladado a Córdoba para continuar con su proceso judicial pudo haber sido el detonante que lo llevó a cometer este desenlace fatal.
La justicia tucumana continúa trabajando en la escena del crimen para esclarecer las horas previas al hallazgo y determinar si existieron fallas en el control del arresto domiciliario, mientras la comunidad local se encuentra conmocionada por la brutalidad del caso.