El Gobierno nacional, a través de la Secretaría de Trabajo, dio a conocer su intención de establecer un salario mínimo garantizado de $1.070.000 para el mes de agosto. La medida busca que este monto actúe como referencia ineludible en las próximas negociaciones paritarias, con el fin de recomponer los ingresos de los sectores más postergados sin desestabilizar la dinámica inflacionaria.
Esta hoja de ruta fue comunicada por el equipo de Julio Cordero a los principales actores del mercado laboral. El objetivo oficial es que tanto sindicatos como cámaras empresarias adopten este piso en sus convenios colectivos, especialmente en actividades donde los sueldos han quedado relegados, tales como Maestranza, Sanidad y la UOCRA. Desde la cartera laboral aclararon que, si bien el Ejecutivo no impone el monto, su rol será homologar los acuerdos que se ajusten a esta nueva pauta de referencia.
La iniciativa surge en medio de una marcada disparidad en la recuperación del poder adquisitivo. Un informe reciente de la Dirección Nacional de Estadísticas y Estudios Laborales reveló que, entre junio de 2025 y junio de 2026, la brecha entre los gremios ganadores y perdedores superó los 15 puntos porcentuales. Mientras sectores como Encargados de Edificio y Camioneros lograron cerrar el año con saldo positivo, otros como Textiles, Metalúrgicos y Comercio sufrieron caídas reales de dos dígitos frente al avance de los precios.
De cara al futuro, el Gobierno apuesta a que esta estandarización de los salarios mínimos permita una mayor previsibilidad en las discusiones paritarias. La estrategia busca que el sector privado logre una convergencia salarial que evite las distorsiones actuales, donde la capacidad de compra de los trabajadores depende exclusivamente de la fuerza de negociación de cada gremio en particular.
En conclusión, la propuesta del Ejecutivo marca un cambio de ritmo en la política de ingresos. Resta ahora observar cómo reaccionarán las cámaras empresariales ante este piso sugerido y si los gremios con mayores dificultades lograrán trasladar esta referencia a sus escalas salariales en las próximas mesas de diálogo.