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Exfuncionario debía declarar en una causa por corrupción K y lo hallaron muerto


Jueves, 3 de Setiembre de 2026

Conmoción en el ámbito judicial tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Guillermo Bellingi, exsubdirector general de la Procuración General de la Nación durante la gestión de Alejandra Gils Carbó. El exfuncionario, de 55 años, fue encontrado en la vía pública en la localidad platense de Villa Elisa con una herida de arma blanca en el tórax, a solo 20 días de presentarse ante la Justicia en un juicio oral por presuntas irregularidades.

Bellingi estaba procesado en el marco de la causa que investiga la polémica compra del edificio ubicado en la calle Perón al 667, sede de la Procuración desde 2013. Según la acusación del fiscal Eduardo Taiano, el exfuncionario habría facilitado información privilegiada para direccionar la licitación en favor de la empresa Argentina Financiera S.A. (Arfinsa), en una operación donde también estuvo involucrado su medio hermano, Juan Carlos Thill, quien actuó como asesor inmobiliario y percibió una comisión millonaria.

El cuerpo fue descubierto en la calle 8, entre 406 y 407, por un transeúnte que dio aviso inmediato a la policía bonaerense. Los efectivos hallaron a Bellingi con sus pertenencias intactas, incluyendo su billetera, celular y un cuchillo con su vaina, lo que refuerza la hipótesis inicial de los investigadores sobre un posible suicidio. El hombre vestía ropa informal y llevaba una mochila azul al momento del hallazgo.

La Justicia, a través de la instrucción del juez Julián Ercolini, había elevado a juicio la causa contra Bellingi y la propia Gils Carbó, proceso que debía sustanciarse ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 8. La autopsia será clave para determinar las circunstancias exactas del deceso, mientras se analiza el historial reciente del exfuncionario, quien había sido desplazado de sus funciones originales en la Procelac tras el estallido del escándalo.

Por el momento, la investigación continúa bajo el análisis de las fuerzas de seguridad y la fiscalía de turno, quienes buscan descartar cualquier otra línea de investigación antes de cerrar el caso. La muerte de Bellingi genera un fuerte impacto en el expediente judicial, dado que su testimonio era considerado una pieza fundamental para esclarecer los mecanismos de la licitación investigada.