El caso que conmociona a Mar del Plata tuvo un giro clave en las últimas horas: el joven de 16 años, imputado por balear a su novia de 14, prestó declaración ante la fiscal Mariana Baqueiro. El adolescente, que permanece detenido, sostuvo ante la Justicia que el disparo que dejó a la menor en estado crítico fue producto de un accidente ocurrido en una vivienda del barrio Fortunato de la Plaza.
El episodio, que ocurrió el pasado viernes, derivó en la inmediata aprehensión del menor, quien fue trasladado al Centro Especializado de Aprehensión (CEA) de Batán. La causa, que inicialmente se investiga como una tentativa de homicidio agravado, busca ahora reconstruir la mecánica del hecho para determinar si la versión del acusado se condice con los elementos recolectados en la escena.
La víctima se encuentra internada en la unidad de terapia intensiva del Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil. El parte médico indica que la adolescente presenta una lesión de bala en la zona frontal del cráneo y su pronóstico sigue siendo reservado, con un estado de salud sumamente delicado que mantiene en vilo a los investigadores y a sus familiares.
Mientras la Justicia avanza con la toma de testimonios y el cotejo de las pericias balísticas, el foco de la investigación se ha desplazado también hacia el origen del arma de fuego. La policía logró secuestrar el revólver, que había sido descartado tras el suceso, y ahora trabaja para establecer quién era el propietario y cómo llegó a estar en manos de los menores.
Se espera que en los próximos días se incorporen nuevos informes técnicos que permitan esclarecer si el disparo fue efectivamente accidental o si existen responsabilidades penales mayores. Por el momento, la fiscalía mantiene el hermetismo propio de una causa que involucra a menores de edad, mientras la sociedad marplatense sigue de cerca la evolución de la joven.