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Crisis metalúrgica: el sector profundiza su caída y opera en niveles mínimos históricos

Lunes, 21 de Setiembre de 2026

La industria metalúrgica atraviesa un momento crítico con una retracción del 6,1% interanual durante agosto, consolidando un escenario de estancamiento que golpea con fuerza a toda la cadena productiva. La falta de demanda y la parálisis en los pedidos han dejado al sector operando en un piso histórico, con una contracción acumulada del 5,6% en lo que va de 2026.

Este desplome no es un hecho aislado, sino la continuación de una tendencia recesiva que preocupa a los industriales. Según el último informe de ADIMRA, la utilización de la capacidad instalada se hundió al 39,6%, una cifra alarmante que retrotrae la actividad a los niveles registrados durante la salida de la pandemia en 2020. La debilidad se siente en todos los rubros, siendo los bienes de capital y la fundición los más castigados, con caídas de dos dígitos.

Los datos reflejan un panorama sombrío: todas las cadenas de valor, desde la construcción y el consumo final hasta el sector agropecuario y energético, cerraron el mes con números en rojo. Esta crisis también empieza a erosionar la salud financiera de las compañías, donde un 10,3% de las firmas ya reporta dificultades para cumplir con sus obligaciones. En este contexto, el empleo en el sector también sufrió un retroceso, marcando una baja interanual del 2,5%.

De cara al futuro, el pesimismo se impone entre los empresarios. Casi siete de cada diez firmas no prevén un aumento en su producción para el próximo trimestre, mientras que un 21,3% anticipa que la situación podría empeorar aún más. Elio Del Re, presidente de ADIMRA, advirtió que sin condiciones que fomenten la inversión y la reactivación, el horizonte de recuperación sigue siendo incierto y lejano.

A nivel regional, la crisis golpeó con distinta intensidad: mientras Córdoba y Entre Ríos sufrieron caídas superiores al 7%, Mendoza logró amortiguar el impacto con una baja del 0,8%, gracias a contratos específicos en bienes de capital que permitieron sostener parcialmente la actividad. Pese a este dato, la realidad nacional confirma que el aparato productivo metalúrgico sigue atrapado en una recesión profunda que no encuentra piso.

Fuente: Diario Popular