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Histórico: el pollo desplazó a la carne vacuna en la mesa de los argentinos

Sabado, 3 de Octubre de 2026

Por primera vez en la historia, el pollo se convirtió en la proteína más elegida por los argentinos, marcando un hito que refleja el cambio en los hábitos de consumo y el impacto del bolsillo. Según datos del Ieral de la Fundación Mediterránea, entre agosto de 2025 y julio de 2026, el consumo de pollo alcanzó los 47 kilos por habitante, superando los 46,7 kilos de la carne bovina. Este desplazamiento no es casual, sino el resultado de una brecha de precios que incentiva a las familias a buscar alternativas más económicas: hoy, con lo que cuesta un kilo de carne vacuna, se pueden comprar cerca de 3,6 kilos de pollo.

Este fenómeno no es un hecho aislado, sino la profundización de una tendencia que se gesta desde hace años. Mientras el consumo de carne vacuna cayó a mínimos históricos -registrando 46,2 kilos per cápita en el último año, el nivel más bajo desde 1990-, el pollo y el cerdo ganaron terreno sostenidamente. La caída en la disponibilidad de carne bovina se explica por una menor faena y producción, sumado a un contexto donde las exportaciones se mantienen en niveles elevados, restando oferta para el mercado interno.

Los números son contundentes: la producción bovina bajó un 6,2% en el último año, mientras que las exportaciones crecieron, consolidando un escenario de escasez relativa. A pesar de que el precio de la carne vacuna mostró una leve corrección tras los picos de principios de año, sigue siendo un 30,3% más cara que el promedio de los últimos 20 años. En contrapartida, el consumo total de carnes se mantuvo estable gracias a que los hogares compensaron el faltante de vaca con otras opciones, llevando al cerdo a un récord de 20,1 kilos por habitante.

De cara a los próximos meses, el panorama presenta una dualidad compleja. Por un lado, los indicadores de los feedlots sugieren una oferta restringida de novillitos y vaquillonas, lo que podría presionar los precios al alza. Por otro, el poder adquisitivo de los consumidores pone un techo difícil de superar para cualquier incremento. Los especialistas advierten que, si bien la hacienda ha mostrado una tendencia bajista reciente, la oferta limitada seguirá siendo el factor determinante en las carnicerías.

En definitiva, el plato de los argentinos atraviesa una transformación estructural. La carne vacuna, otrora protagonista indiscutida, cede su lugar ante una realidad económica que obliga a las familias a diversificar su dieta. La pregunta que queda abierta es si este cambio será definitivo o si, ante una eventual mejora en la oferta ganadera, el asado recuperará su trono en la mesa nacional.

Fuente: Ámbito