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Femicidio en San Juan: las macabras maniobras de control que el acusado ejercía sobre la víctima antes del crimen

Martes, 6 de Octubre de 2026

El femicidio de Camila Vecchiarello, la joven aspirante a gendarme asesinada en San Juan, dejó al descubierto un plan sistemático de manipulación y aislamiento ejecutado por su pareja, Carlos Gonzalo Rivero. La investigación judicial reveló que el acusado no solo terminó con la vida de la mujer de 26 años, sino que durante meses construyó una red de mentiras para cortar sus vínculos afectivos y ejercer un control absoluto sobre ella.

Uno de los episodios más escalofriantes que reconstruyó la fiscalía ocurrió semanas después de la boda de la pareja. Rivero habría suplantado la identidad de Camila para presentar una denuncia falsa por abuso sexual contra un amigo cercano de la familia en Salta. El escrito, carente de detalles precisos sobre tiempo y lugar, fue una maniobra deliberada para generar un conflicto y alejar a la joven de su entorno. Cuando la Justicia salteña intentó contactar a la víctima, fue el propio Rivero quien atendió el teléfono, fingiendo ser ella y pidiendo que desestimaran la denuncia.

Los peritajes forenses y el análisis de los dispositivos electrónicos aportaron datos aún más perturbadores. Tras asesinar a Camila con un arma blanca el pasado 13 de septiembre, Rivero utilizó el celular de la víctima para responder mensajes de sus familiares, intentando simular que ella aún estaba con vida mientras su cuerpo permanecía en el departamento. Incluso, en un acto de cinismo, le escribió a una expareja para declararle su amor horas después del femicidio.

Desde el ámbito judicial, la estrategia de defensa de Rivero se desmoronó rápidamente. El acusado intentó instalar una coartada insólita, alegando que Camila era violenta, que desconocía su estado de embarazo y que la joven se había apuñalado a sí misma de manera accidental. Sin embargo, las pruebas recolectadas por los investigadores descartaron de plano esta versión, confirmando la brutalidad del ataque y el dolo detrás de sus acciones.

Actualmente, Rivero permanece bajo prisión preventiva, imputado por el femicidio de Camila y por la muerte del hijo que ella esperaba. Mientras la causa avanza, la Justicia continúa analizando el historial de manipulación del acusado, quien no solo intentó engañar a los investigadores con relatos fantásticos, sino que buscó borrar la identidad de la víctima incluso después de haberle arrebatado la vida.

Fuente: TN