El fiscal general Mario Villar presentó un reclamo formal ante la Cámara Federal de Casación Penal para que los expedientes de Hotesur y Los Sauces se unifiquen en un solo debate oral. El Ministerio Público busca revertir la decisión del Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5), que había dispuesto juzgar por separado las maniobras de lavado de activos atribuidas a la familia Kirchner, argumentando que esta división fragmenta la investigación y dificulta la comprensión del entramado delictivo.
El conflicto judicial se centra en la estrategia procesal para abordar las causas que tienen como principales imputados a Cristina Fernández de Kirchner y a su hijo, Máximo Kirchner. Mientras que el TOF 5, integrado por los jueces José Michilini, Fernando Machado Pelloni y Adriana Palliotti, sostiene que la separación de los casos agilizaría los tiempos judiciales, la fiscalía insiste en que ambos expedientes forman parte de un mismo sistema de blanqueo de fondos de origen ilegal, vinculados a la obra pública y a empresarios como Lázaro Báez y Cristóbal López.
El calendario judicial tiene marcado el 23 de octubre como fecha de inicio para el juicio por Los Sauces, la inmobiliaria familiar. Según la acusación, este caso, junto con la causa Hotesur -que involucra el negocio hotelero-, conforma una estructura diseñada para canalizar dinero ilícito hacia el patrimonio de los Kirchner. La fiscalía advierte que realizar dos juicios distintos no solo duplicará los tiempos de alegatos y sentencias, sino que impedirá una valoración integral de la prueba.
Desde la perspectiva del Ministerio Público, la decisión del TOF 5 es arbitraria y carece de fundamentos técnicos sólidos. El fiscal Villar advirtió que la fragmentación de los juicios pone en riesgo la teoría del caso y limita el derecho de defensa, además de generar una confusión innecesaria sobre la maniobra delictiva global. Por el contrario, el tribunal sostiene que la complejidad de los expedientes justifica el desdoblamiento para evitar que el proceso se extienda por años.
La última palabra la tendrá ahora la Cámara de Casación, que deberá resolver si avala la postura de los jueces de primera instancia o si hace lugar al pedido de la fiscalía para unificar los debates. De mantenerse la división, el sistema judicial enfrentará dos procesos paralelos con el riesgo de que la fragmentación de la prueba debilite la acusación sobre el supuesto sistema de corrupción que, según la fiscalía, unió a la inmobiliaria y a la hotelera bajo una misma matriz.
Fuente: Clarín