En un giro inesperado durante el proceso judicial, Claudio Barrelier, el principal imputado por el femicidio de la adolescente Agostina Vega en Córdoba, difundió un video desde la cárcel de Cruz del Eje donde responsabiliza a la madre de la menor, Melisa Heredia, por el trágico desenlace. En la grabación, el acusado sostiene que la mujer habría "entregado" a su hija y la vincula directamente con la producción de contenido pornográfico, intentando desviar la atención sobre su propia responsabilidad en el crimen.
Este nuevo episodio ocurre apenas horas después de que Barrelier se abstuviera de declarar ante el fiscal Juan Ávila Echenique, tras la ampliación de la imputación en su contra por la tenencia de material de abuso sexual infantil. El acusado, quien ya enfrentaba el proceso por el asesinato de la joven, busca ahora confrontar a la madre de la víctima en una audiencia presencial, alegando que ella fue quien facilitó el traslado de la menor la noche del hecho.
El caso, que ha conmocionado a la opinión pública, sumó además una nueva arista legal: la fiscalía confirmó la ampliación de la acusación contra Barrelier por el hallazgo de cuatro imágenes de contenido sexual con menores en su poder. Mientras tanto, el proceso judicial continúa su curso, manteniendo al imputado bajo estricta custodia en el penal de Cruz del Eje, desde donde insiste en su estrategia de victimización.
Desde la querella, el abogado Carlos Nayi calificó las declaraciones del detenido como una "barbaridad" y una maniobra de revictimización. Según el letrado, Melisa Heredia se encuentra devastada por las acusaciones, las cuales fueron calificadas como falsas y ya desvirtuadas durante la etapa de instrucción. La defensa de la familia cuestionó además cómo un detenido puede acceder a medios de comunicación para hostigar a los familiares de la víctima.
La justicia deberá ahora determinar cómo proceder ante estas nuevas declaraciones del imputado, mientras la familia de Agostina espera que el juicio avance hacia una sentencia definitiva. El caso sigue bajo la lupa de la sociedad cordobesa, que aguarda que el proceso judicial esclarezca la verdad y ponga fin a las maniobras dilatorias del acusado.