Tras una racha de subas constantes que golpeó el bolsillo de los argentinos, agosto trajo un alivio mínimo pero significativo: la morosidad de las familias con las entidades bancarias registró una baja del 0,13%, ubicándose en el 12,81%. Según el último informe del Banco Central, este descenso marca un cambio de tendencia tras un periodo crítico, impulsado principalmente por una retracción en el saldo de préstamos en situación irregular.
El contexto previo era preocupante. Durante el último año, la falta de pago de los hogares se duplicó, saltando del 6,6% en agosto de 2025 al 12,8% actual. Este deterioro fue el resultado directo de la pérdida de poder adquisitivo y el encarecimiento del crédito, que llevaron a la morosidad a tocar un techo del 12,9% en julio pasado, el valor más alto registrado en esta escalada.
Si bien el BCRA muestra una leve mejora, el panorama general sigue siendo tenso. Mientras que las familias lograron una pequeña tregua, la morosidad en el sector empresarial trepó al 3,8%. Además, al mirar fuera del sistema bancario tradicional, la situación se complica: las consultoras privadas advierten que, sumando entidades financieras no bancarias, el índice de atrasos llega al 18,5%, afectando a más de 5,7 millones de personas que hoy tienen dificultades para cumplir con sus compromisos.
¿Estamos ante un techo en la morosidad? Los analistas creen que sí, especialmente gracias a las estrategias de refinanciación que permitieron a casi 400.000 deudores renegociar sus cuotas. A esto se suma un dato alentador: el crédito al sector privado mostró signos de recuperación con un crecimiento real del 0,7% y un interés sostenido por los nuevos préstamos hipotecarios, que siguen sumando familias interesadas.
En definitiva, aunque el sistema financiero muestra una estabilización, la realidad de los hogares sigue siendo ajustada. Con deudas de consumo que promedian los 2,5 millones de pesos por familia, el desafío para los próximos meses será consolidar esta baja y evitar que el deterioro acumulado vuelva a presionar sobre la capacidad de pago de los argentinos.
Fuente: Diario Popular