Una tragedia sin precedentes golpea a la localidad chaqueña de Corzuela, donde tres niños de entre 4 y 5 años perdieron la vida tras caer a una represa. El hallazgo de los cuerpos, ocurrido durante la noche del domingo, ha generado una profunda consternación en toda la comunidad, que aún no sale del asombro ante el desenlace fatal.
El hecho se desencadenó cuando el padre de dos de los menores, un hombre de 29 años, debió ausentarse de su domicilio en el barrio Obrero para visitar a un familiar en Las Breñas. Antes de partir, dejó a sus hijos y a su sobrino bajo la supervisión de su suegra, de 55 años. Al regresar a la vivienda, cerca de las 19:30, la mujer le informó con desesperación que los pequeños se habían escapado de su vista y no lograba localizarlos.
Tras la denuncia, la Policía del Chaco activó un operativo de búsqueda que se extendió por varias horas. Gracias al testimonio de vecinos que los habían visto merodeando cerca de una represa en la intersección de calle Lavalle y avenida Urquiza, los Bomberos Voluntarios centraron sus tareas en el espejo de agua. Lamentablemente, pasadas las 22:30, los rescatistas lograron extraer los cuerpos sin vida de los tres menores, confirmando el peor de los escenarios.
El comisario general Fernando Romero, jefe de la fuerza provincial, ratificó la mecánica del suceso y confirmó que el caso ya se encuentra bajo la órbita de la fiscalía de turno. Mientras tanto, peritos de la División Homicidios y personal forense trabajan en el lugar para esclarecer las circunstancias exactas del accidente y determinar las responsabilidades legales correspondientes en este doloroso episodio.
La justicia busca ahora reconstruir los momentos previos a la desaparición para entender cómo los niños llegaron hasta el lugar del siniestro sin ser advertidos. Mientras tanto, la comunidad de Corzuela se mantiene en vilo, acompañando a una familia devastada por una pérdida irreparable que ha dejado una marca de luto y bronca en toda la provincia.
Fuente: Diario Uno