La emergencia hídrica provocada por el fenómeno de El Niño golpea con fuerza al sector agropecuario, obligando a un operativo de traslado masivo de hacienda sin precedentes. Según datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, ya se han evacuado más de 147.500 vacunos y búfalos de las zonas más críticas del país para evitar pérdidas mayores ante el avance del agua.
Este escenario de inundaciones no es nuevo, pero su magnitud ha escalado drásticamente. En comparación con el mismo período del año anterior, el movimiento de animales creció un 102%, evidenciando una situación climática que ha superado las previsiones iniciales y ha puesto en jaque a los productores de las regiones ribereñas y de islas.
El operativo, coordinado de cerca por el Senasa, permitió concretar 7.448 traslados mediante la agilización del Documento de Tránsito electrónico (DT-e). Las provincias más afectadas por el anegamiento de terrenos son Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Santa Fe y la zona de islas de Buenos Aires, donde el esfuerzo logístico ha sido fundamental para preservar el capital de los productores.
Desde el organismo sanitario advirtieron que este balance es apenas parcial, ya que se espera que el flujo de traslados continúe en ascenso a medida que el agua siga avanzando sobre los campos. Para facilitar la operatoria, se han implementado medidas excepcionales en la gestión del RENSPA y se han flexibilizado los requisitos sanitarios, permitiendo que los trámites pendientes se completen una vez que la hacienda llegue a su destino seguro.
Ante la continuidad de las lluvias, las autoridades instan a los productores a no bajar la guardia. Se recomienda planificar los arreos con al menos 48 horas de antelación, identificar zonas altas y, en caso de que la evacuación sea inviable, priorizar la apertura de tranqueras para que los animales busquen refugio natural por sus propios medios, siempre priorizando el bienestar animal y la seguridad de las tropas.
Fuente: NA