La investigación por el femicidio de Nancy Godoy, la docente rural de 52 años hallada sin vida en Esquina, Corrientes, dio un giro significativo tras el hallazgo de su teléfono celular en las inmediaciones donde fue encontrado su cuerpo. Mientras los peritos forenses comenzaron este jueves las tareas de autopsia para determinar la causa de muerte y establecer si existió un ataque sexual, la Justicia busca en el dispositivo móvil pistas cruciales para reconstruir sus últimas horas.
El caso se remonta al hallazgo del cadáver el pasado miércoles, tras 21 días de una intensa búsqueda en una zona rural de difícil acceso, a poco más de dos kilómetros de la escuela donde la víctima ejercía su labor. El cuerpo fue localizado en un sector anegado que no había sido alcanzado por los rastrillajes previos, junto a un bolso con pertenencias que ahora son objeto de análisis pericial.
Actualmente, la causa cuenta con cinco personas bajo prisión preventiva por orden del juez de Garantías Jorge Gustavo Vallejos. Los imputados son Ireneo Zarza, Felipe Dionisio Sandoval y Nahuel Rojas, acusados de femicidio; Rosa Leguizamón, imputada por homicidio simple; y Ernesto Ezequiel Bordón, señalado por falso testimonio. La fiscalía, encabezada por Javier Mosquera, mantiene como línea principal la hipótesis de un abuso sexual seguido de muerte, aunque la familia de la docente ha manifestado públicamente sus dudas sobre este enfoque, reclamando mayor transparencia y comunicación por parte de los investigadores.
El análisis del teléfono móvil y los resultados de la autopsia serán determinantes para definir el rumbo del proceso judicial. La falta de señal telefónica en el lugar del hallazgo ha sido un obstáculo constante para los investigadores, quienes ahora esperan que la extracción de datos del celular permita esclarecer los contactos y movimientos de Godoy antes de su desaparición.
La Justicia correntina se encuentra bajo presión para unificar las pruebas y determinar las responsabilidades individuales de cada uno de los detenidos. Mientras tanto, la comunidad educativa y los familiares de la docente aguardan respuestas definitivas que permitan cerrar este doloroso capítulo y alcanzar justicia por el crimen que conmocionó a la provincia.
Fuente: Ámbito