El gobierno de Santa Cruz confirmó este jueves el hallazgo de los cuerpos de Leo y José Virreira, los dos hermanos de 12 y 10 años que permanecían desaparecidos desde el pasado domingo, cuando fueron arrastrados por la corriente de un río en la zona de Palermo Aike, cerca de la Ruta Nacional 40.
La desaparición ocurrió durante la tarde del domingo, mientras los menores jugaban en un sector conocido como La Toma junto a otros dos hermanos de 14 y 15 años. Al perderlos de vista y no lograr dar con ellos, los adolescentes alertaron a la familia, lo que dio inicio a un intenso operativo de rescate que movilizó a más de 120 efectivos de distintas fuerzas de seguridad durante cinco jornadas consecutivas.
El jefe de Gabinete provincial, Pedro Luxen, detalló que los cuerpos fueron localizados tras un sobrevuelo en helicóptero del que participó el padre de los niños. El mayor de los hermanos fue divisado desde el aire, mientras que el más pequeño fue encontrado poco después por personal policial en las inmediaciones del puente de Güer Aike. Según precisó el jefe de la Policía, Diego Agüero, los menores se hallaban a uno y nueve kilómetros, respectivamente, del punto donde fueron vistos por última vez, tras tareas que incluyeron buceo y rastrillajes terrestres.
La noticia causó una profunda conmoción en la comunidad, especialmente en el Club Talleres de Río Gallegos, donde ambos niños se destacaban como promesas del fútbol local. Su abuelo, Emilio Virreira, había compartido días atrás el dolor de la familia y el futuro deportivo que tenían por delante, destacando que incluso contaban con propuestas para realizar pruebas en Comodoro Rivadavia.
Tras el triste desenlace, el gobernador Claudio Vidal expresó sus condolencias a la familia y agradeció el incansable trabajo de los rescatistas, vecinos y fuerzas de seguridad que participaron en la búsqueda. "No hay palabras que puedan aliviar un dolor tan inmenso como el que hoy atraviesan", manifestó el mandatario, asegurando que el Estado provincial continuará brindando contención a los seres queridos de los menores en este difícil momento.
Fuente: La Nación