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Adiós al efectivo: los pagos con QR se disparan y las extracciones tocan mínimos históricos

Lunes, 2 de Noviembre de 2026

El efectivo en Argentina atraviesa su momento de mayor retroceso frente a la digitalización de la economía. Según el último Informe de Inclusión Financiera del Banco Central, durante el primer semestre de 2026, las extracciones de dinero en cajeros cayeron un 33,4% interanual, consolidando una tendencia donde el billete físico pierde terreno de forma acelerada frente a las billeteras virtuales y las transferencias inmediatas.

Este cambio de paradigma no es nuevo, pero se ha profundizado notablemente en el último año. Mientras que en 2025 el uso de medios digitales ya mostraba un crecimiento sostenido, los datos actuales confirman que la comodidad de las aplicaciones y la gratuidad de las transferencias han logrado desplazar al efectivo incluso en las compras cotidianas de bajo monto, un segmento que históricamente era dominado por el papel moneda.

Los números son contundentes: los pagos con código QR crecieron un 57,2% en cantidad de operaciones y un 58,3% en montos transaccionados. En contraste, las tarjetas de crédito perdieron protagonismo, con una caída del 3,5% en el volumen de operaciones. Actualmente, unos 30,5 millones de argentinos utilizan medios digitales, y el promedio de pagos electrónicos por adulto trepó a 32,8 mensuales, un salto del 14,7% respecto al año anterior.

De cara al futuro, el sistema financiero muestra una mayor madurez. La tendencia apunta a una diversificación de los ahorros, donde los fondos comunes de inversión vinculados a billeteras digitales ganan terreno como herramienta de liquidez. Si bien el crédito a familias se mantiene estable en cantidad de usuarios, el desafío para los próximos meses será recuperar el poder adquisitivo del préstamo promedio, que mostró una leve contracción en términos reales durante la primera mitad del año.

En definitiva, la Argentina se encamina hacia una economía cada vez más virtual. Con más de 38 millones de personas bancarizadas o con cuentas de pago, el ecosistema financiero local se consolida, dejando al efectivo como un recurso residual en un mercado que prioriza la inmediatez y la gestión digital del dinero.

Fuente: Ámbito