Este 2 de octubre se cumple un nuevo aniversario de la inauguración del Dique Valle Grande, una de las obras de ingeniería más importantes de Mendoza y símbolo del desarrollo de San Rafael.
La ceremonia oficial tuvo lugar el 2 de octubre de 1965 con la presencia del presidente de la Nación, Arturo Illia, acompañado por su vicepresidente, ministros, legisladores nacionales y autoridades provinciales. El gobernador de Mendoza en ese entonces era Francisco Gabrielli y el intendente de San Rafael, Tulio Angriman.
El acto incluyó el izamiento de la bandera nacional por parte de obreros de la obra, la entonación del himno, los discursos del titular de Agua y Energía, del gobernador y finalmente del presidente Illia. También se descubrió una placa conmemorativa y Monseñor Medina bendijo el embalse. Luego de la ceremonia protocolar se realizó un almuerzo popular para miles de personas en el predio de la empresa constructora Sollazzo Hermanos S.A., encargada de ejecutar la obra iniciada en 1957.
El Dique Valle Grande, levantado sobre el río Atuel, fue construido con el sistema Noetzli-Alcorta de hormigón contrafuerte. Tiene 115 metros de altura, 300 metros de longitud en el coronamiento y una capacidad de embalse cercana a los 168 hectómetros cúbicos. Su puesta en funcionamiento permitió regular el caudal del Atuel, mejorar el riego agrícola en la región, generar energía hidroeléctrica y potenciar el turismo en el sur mendocino.
Vecinos y trabajadores de la época recuerdan que para la inauguración se preparó un asado para más de 4.000 personas y que la jornada se vivió como una verdadera fiesta popular. Fotografías históricas muestran a Illia recorriendo el muro del dique y observando el embalse recién inaugurado, mientras la comunidad celebraba la concreción de una obra largamente esperada.
A seis décadas de su inauguración, Valle Grande sigue siendo un ícono para San Rafael. No solo garantiza el uso productivo del agua del Atuel, sino que además es un polo turístico que atrae a miles de visitantes cada año con propuestas de rafting, kayak, trekking y escalada, siendo también la puerta de entrada al imponente Cañón del Atuel.
El aniversario de la inauguración del Dique Valle Grande es una oportunidad para recordar la magnitud de esta obra y valorar el impacto que ha tenido en la historia, la economía y la identidad del sur mendocino.