Bajo el cielo de Mendoza y ante un Teatro Griego colmado, el artista lujanense debutó en el escenario máximo de la Fiesta Nacional de la Vendimia. Con su gira «Te Sigo Amando», cerró la primera noche con un show que fusionó romanticismo, folclore y cumbia.
Luciano Pereyra pisó por primera vez las tablas del Frank Romero Day y el resultado fue una ovación que se escuchó hasta lo más alto de los cerros.
Con más de 25 años de trayectoria y una decena de premios que incluye la Gaviota de Oro y Plata en Viña del Mar y múltiples Premios Gardel, el cantante demostró por qué es una de las voces más sólidas de la región.
Su carisma y sensibilidad habituales se vieron potenciados por una puesta en escena renovada, cargada de visuales de alta calidad que acompañaron cada acorde de su nueva gira «Te sigo amando».
Un repertorio entre el romance y la fiesta
El show fue un viaje emocional diseñado para no dar respiro. Desde el inicio con «Ahora resulta», Luciano manejó los tiempos de la noche con maestría. La primera parte del concierto estuvo marcada por la emoción de temas como «Enséñame a vivir sin ti» y el himno «Me enamoré de ti», que en su versión cumbia puso a bailar a las gradas completas.
Uno de los momentos más vibrantes de la velada fue cuando el artista interpretó «Soy Mendocino», un guiño directo al corazón local que terminó de sellar su romance con el público de la Fiesta Máxima.
Tras un bloque de baladas que incluyó clásicos como «Tu dolor» y «Perdóname», el final llegó con una energía arrolladora. El Teatro Griego se transformó en una pista de baile gigante con «El vestido rojo» y la esperada «Te sigo amando», para cerrar definitivamente la jornada al ritmo de «Como tú».
Lista de temas que interpretó
Ahora resulta
Una mujer como tú
22 de marzo
Sin testigos
Me enamoré de ti (versión cumbia)
Chaupi corazón
Quédate conmigo
Es mi culpa (cumbia)
Enséñame a vivir sin ti
Soy mendocino
Qué suerte tiene él
El vestido rojo
Te sigo amando
Porque aún te amo
Medley: Si no es muy tarde / Tu dolor / Perdóname / Si te vas
Como tú