La preocupación de padres, docentes y autoridades educativas continúa en aumento tras la aparición de pintadas intimidatorias y mensajes vinculados a supuestos tiroteos escolares que se registraron en decenas de establecimientos del país y también en Mendoza.
En San Rafael, hasta ayer se habían detectado situaciones de este tipo en al menos dos escuelas: Mercedes Álvarez de Segura y República del Perú, casos que se suman a episodios similares ocurridos en otros departamentos de la provincia. A nivel mendocino, las autoridades confirmaron amenazas en 25 escuelas, lo que encendió la alarma y obligó a reforzar medidas preventivas.
Los mensajes, que comenzaron a circular primero en Buenos Aires y luego se replicaron en distintas provincias, también aparecen en redes sociales acompañados por imágenes de adolescentes con el rostro cubierto y textos intimidatorios que advierten sobre presuntos ataques armados. La principal hipótesis apunta a un fenómeno de imitación o "reto viral" difundido en internet.
Protocolo preventivo activado
Ante esta situación inédita, la Dirección General de Escuelas (DGE) junto al Ministerio de Seguridad activaron un protocolo especial para prevenir riesgos y garantizar la seguridad dentro de los establecimientos.
Entre las principales medidas se dispuso:
- Revisión diaria de paredes, baños y mobiliario por parte de celadores antes del ingreso escolar.
- Ante la detección de mensajes intimidatorios, se debe llamar inmediatamente al 911, aislar el sector y evitar la difusión de imágenes.
- Supervisión reforzada en espacios comunes.
- De manera excepcional, los estudiantes deberán asistir solo con carpeta y cartuchera, sin mochilas.
- Promover instancias de diálogo con alumnos y familias para abordar la problemática.
Además, desde Educación recordaron que este tipo de acciones están tipificadas como intimidación pública, por lo que, en caso de identificarse a los responsables, los padres deberán asumir la responsabilidad civil y económica de los operativos que estas amenazas generan.
Una ciudad con clima de tensión
Durante la mañana de hoy, el centro sanrafaelino presentó una imagen inusual, con una tensa calma similar a la vivida durante la pandemia o en jornadas feriadas. Varias escuelas secundarias registraron un altísimo nivel de ausentismo.
La preocupación de las familias se hizo evidente desde la tarde y noche del día anterior, cuando los grupos de WhatsApp escolares se llenaron de mensajes de padres que anticipaban que no enviarían a sus hijos a clases.
Pese al temor generado, la DGE confirmó oficialmente que las clases no fueron suspendidas y que la actividad educativa debía desarrollarse con normalidad.
En instituciones como la escuela Manuel Ignacio Molina -que comparte edificio con la República del Perú- se observó una importante custodia policial preventiva, medida adoptada para llevar tranquilidad a la comunidad educativa.
Investigación en marcha
Las amenazas detectadas en Mendoza repiten una misma metodología: pintadas en baños o sectores internos anunciando falsos tiroteos. La División Investigaciones de la Policía trabaja para identificar a los autores mientras autoridades educativas insisten en no viralizar los mensajes para evitar amplificar el pánico.
Desde el área de Acompañamiento Escolar también se dispuso la intervención de equipos de orientación para brindar contención emocional a estudiantes que manifiesten miedo o ansiedad, además de reforzar el diálogo en las aulas sobre el impacto real y las consecuencias legales de este tipo de conductas.
Mientras avanza la investigación, el pedido oficial es claro: responsabilidad familiar, supervisión del uso de redes sociales y acompañamiento a los adolescentes, con el objetivo de frenar una problemática que, aunque surgida en el ámbito digital, ya genera un fuerte impacto en la vida cotidiana de las escuelas mendocinas.