Marcos y Guido Forconi, condenados por el asesinato de Roxana Toledo ocurrido en abril de 2015, volvieron a quedar en el centro de una investigación judicial luego de una serie de allanamientos realizados este sábado en San Rafael, General Alvear y la Penitenciaría del Sur mendocino.
Los hermanos cumplen condenas de 24 y 19 años de prisión por el crimen de Toledo, pero ahora son investigados en una nueva causa que tramita en la Justicia Federal y que apunta a presuntas maniobras delictivas desarrolladas desde el interior de la cárcel.
Momento del juicio contra los Forconi por el crimen de Roxana Toledo
En el marco de la investigación, efectivos de la Policía de Mendoza realizaron distintos procedimientos en domicilios vinculados a familiares y allegados de los Forconi, principalmente en calle Beltrán de San Rafael y también en General Alvear. Además, se requisaron las celdas que ambos ocupaban dentro de la penitenciaría local.
Durante los operativos colaboró personal de la Policía Federal Argentina, aunque las medidas fueron ejecutadas por la Policía de Mendoza.
Fuentes ligadas a la causa indicaron que el secuestro de teléfonos celulares en los allanamientos refuerza la hipótesis de que las presuntas maniobras investigadas habrían sido coordinadas mediante esos dispositivos electrónicos.
Tras los procedimientos, la Justicia dispuso el traslado de Marcos y Guido Forconi a una unidad penitenciaria ubicada en Cacheuta, donde continuarán detenidos mientras avanza la nueva investigación federal.
El caso vuelve a poner el foco sobre los hermanos Forconi, protagonistas de uno de los hechos policiales más conmocionantes registrados en San Rafael durante la última década.