Luego de una extensa jornada judicial y policial que se extendió desde las 7.30 hasta cerca de las 18, diez internos que cumplían condena en la penitenciaría de San Rafael fueron trasladados a la Unidad 32 de Mendoza, acusados de integrar una organización dedicada a la comercialización de drogas dentro y fuera del penal.
Además, ocho mujeres vinculadas a los detenidos quedaron bajo prisión domiciliaria, ya que la investigación sostiene que participaban del ingreso de estupefacientes al complejo carcelario y también de la venta en el exterior.
El importante despliegue policial se desarrolló en la primera cuadra de calle San Lorenzo, donde se realizaron las audiencias en el Juzgado Federal. Allí se notificó a los acusados sobre la imputación por asociación criminal vinculada al narcotráfico y se dictó prisión preventiva por cuatro meses mientras continúa la investigación.
La causa comenzó hace aproximadamente seis meses y derivó en 21 allanamientos realizados durante el fin de semana, tanto en domicilios particulares como en la cárcel de avenida Mitre y La Pampa. La pesquisa permitió detectar una estructura que operaba desde el interior del penal con participación de internos y sus parejas.
Entre los acusados aparecen Marcos y Guido Forconi, condenados en 2017 por el crimen de Roxana Toledo. Según la investigación, ambos tendrían un rol central dentro de la organización investigada por venta de marihuana y cocaína.