El pasado 7 de julio, poco antes del inicio de la feria judicial, el juez penal Julio César Bittar dictó sentencia contra José María Mondaca Serrano. El joven, de 18 años al momento de los hechos, fue condenado a seis meses de prisión en suspenso luego de que la Fiscalía lograra demostrar su responsabilidad en un caso de grooming cometido contra una menor de 12 años.
La investigación reveló que el acoso comenzó a finales de 2024. Mondaca, quien conocía a la víctima por ser allegado a una de sus hermanas, creó un perfil falso en Instagram después de la Navidad de ese año con el fin de ganarse la confianza de la niña. Bajo la fachada de una amistad, el imputado comenzó a enviar mensajes que, con el correr del tiempo, derivaron en contenidos de índole sexual y constantes propuestas para concretar encuentros presenciales. Estas conversaciones digitales fueron incorporadas al expediente como prueba fundamental.
La situación salió a la luz cuando la víctima, ante la insistencia del joven por trasladar el vínculo al plano físico, decidió contarle lo sucedido a una amiga de su hermana. Tras la revelación, los padres de la menor radicaron la denuncia penal que dio inicio al proceso judicial.
Aunque la sentencia dictada por el juez Bittar permite que Mondaca permanezca en libertad, el fallo establece estrictas reglas de conducta y una prohibición absoluta de acercamiento y contacto con la víctima. La Justicia advirtió que, en caso de incumplir estas medidas o de cometer un nuevo delito, la pena se hará efectiva y el condenado deberá cumplirla en la cárcel.