Cáritas Diocesana a refuerza su tarea solidaria con la entrega de distintos elementos de primera necesidad destinados a personas y familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
Durante las últimas semanas, la institución distribuyó ropa de abrigo, frazadas, alimentos y pañales, además de brindar contención a personas en situación de calle y a vecinos que necesitan asistencia urgente para afrontar el invierno.
Entre las acciones realizadas, Cáritas acompañó a una familia de Cañada Seca que perdió su vivienda a raíz de un incendio, además de colaborar con otra familia de Villa Atuel y con el Hogar San Martín de Tours.
Desde la organización señalaron que este trabajo es posible gracias al compromiso permanente de los voluntarios y a la solidaridad de la comunidad, que continúa acercando donaciones para sostener la ayuda en distintos sectores del departamento.
La entidad recordó que la colaboración de los vecinos resulta fundamental para responder con rapidez a las necesidades que se presentan durante la temporada invernal, cuando aumenta la demanda de asistencia social.