Carlos Ávila, quien ya cumple una pena de prisión perpetua por el crimen del matrimonio Scalia ocurrido en 2017, sumó una nueva condena judicial tras admitir su responsabilidad en una serie de estafas telefónicas cometidas desde la cárcel.
La sentencia se dictó este miércoles mediante un juicio abreviado homologado por el juez de Garantías Gabriel Ravagnani. Ávila operaba en complicidad con Cristian Aburto y Sergio Robledo, quienes también fueron condenados.
La banda se dedicaba a contactar a sus víctimas simulando ser la fiscal Andrea Rossi para intimidarlas y exigirles dinero bajo falsos argumentos de autoridad pública.
En el marco del acuerdo judicial, Aburto recibió una pena de 5 años y 6 meses de prisión efectiva, mientras que Robledo fue sentenciado a 4 años.
Por su parte, Ávila continuará tras las rejas cumpliendo su condena máxima por el brutal homicidio del matrimonio de panaderos, perpetrado en su vivienda de calle Gutiérrez en la ciudad de San Rafael.
La Justicia busca ahora avanzar en la desarticulación de este tipo de maniobras delictivas que, pese al encierro de sus autores, siguen afectando a los ciudadanos mediante la modalidad de engaños telefónicos.
Fuente: MendozaPost