de

San Rafael

En Off: La chicana que dejó al PJ sin respuestas y 'calentito'

Martes, 11 de Agosto de 2026

Hay pedidos que nacen para resolver problemas y otros que parecen tener como principal objetivo hacer ruido, chicanear un rato y dejar constancia de que alguien se opuso. En el Concejo Deliberante de San Rafael, el PJ volvió a apostar por los segundos.

Esta vez, los concejales peronistas impulsaron un pedido de repudio por el tratamiento de la denominada "Ley de inviolabilidad de la propiedad privada".  Hasta ahí, nada demasiado novedoso: una nueva oportunidad para que el oficialismo municipal se pare en la vereda de enfrente y marque diferencias con el Gobierno nacional.

Pero la respuesta no llegó por donde esperaban.

La concejal de La Libertad Avanza, Valentina Sánchez, decidió devolver la pelota con una pregunta bastante más incómoda: ¿qué se hizo cuando el kirchnerismo, durante sus gobiernos, aprobo la presencia de una base china en territorio argentino y la cesión de derechos por varias décadas?

¿Hubo entonces pedidos de repudio? ¿Hubo la misma preocupación por la soberanía nacional que hoy aparece en el recinto?

La pregunta quedó flotando en el aire.


Y Sánchez no se quedó solamente con eso.

Sobre el final del intercambio, la concejal volvió a poner el dedo en una de las contradicciones que más incomodan al discurso político: la defensa de la soberanía en el discurso, pero las decisiones concretas cuando toca gobernar.

Y ahí llegó otra chicana.

Sánchez invitó a sus pares del PJ a "googlear" qué sanrafaelinos aparecen entre los grandes terratenientes de la Argentina.

La frase cayó como una bomba en el recinto.

Y claro, cuando alguien pone sobre la mesa nombres, tierras y patrimonio, el debate deja de ser tan abstracto. Ya no se habla solamente de una ley nacional, de soberanía o de modelos económicos. De repente, la discusión puede empezar a tocar bastante más cerca.

Y eso, aparentemente, no cayó demasiado bien.

Cuando faltan argumentos, aparece el "andá a estudiar"

El intercambio tuvo otro momento llamativo cuando, frente a los cuestionamientos de Sánchez, el poco conocido concejal Ojeda, al mejor estilo Alberto Fernández, terminó optando por una salida bastante conocida en la política: en lugar de responder la pregunta, mandar a estudiar a quien pregunta.

Una estrategia argumentativa que recuerda a aquellos tiempos en los que, cuando una discusión se complicaba, la respuesta era correr el eje y cuestionar al interlocutor.

Solo que esta vez la chicana no parece haber servido para contestar lo esencial.

Porque la pregunta seguía ahí: si la soberanía era tan importante entonces, ¿por qué no hubo el mismo fervor para repudiar determinadas decisiones durante los gobiernos kirchneristas?

Y cuando no aparece una respuesta concreta, queda la sensación de que el problema no era la pregunta, sino quién la estaba haciendo.

En el Concejo, la sesión terminó. La chicana quedó. Y el PJ, por lo visto, se fue bastante más calentito de lo que había llegado.