Un macabro hallazgo conmociona a los vecinos de la zona de Ruta 143 y callejón Uga, en Cañada Seca.
Tras la denuncia de una vecina que encontró un cráneo humano en las inmediaciones de una vivienda, personal policial y de Policía Científica desplegó un operativo que permitió recuperar seis restos óseos, además de un bolso, un par de zapatillas y un retazo de pantalón.
Los elementos fueron enviados al laboratorio de Medicina Forense de la provincia para la extracción de ADN y su posterior identificación.
La investigación, que quedó en manos de la Fiscalía de Instrucción de San Rafael, apunta a esclarecer si los restos pertenecen a Margarita Bravo, una mujer que residía en la propiedad colindante al lugar del hallazgo.
Según testimonios recolectados por las autoridades, la mujer se encuentra ausente desde hace varios meses: entre febrero y abril de este año. A pesar de esto, no consta que se haya realizado una denuncia formal por su paradero.
El escenario es complejo para los investigadores. La casa de Bravo, que presentaba problemas psiquiátricos según los testimonios, permanecía con un candado en su puerta. Vecinos del lugar recordaron que la mujer solía recibir la visita de una acompañante, a quien también dejaron de ver hace tiempo. Este martes, personal judicial y policial ingresó a la vivienda, aunque los resultados de la medida aún no han sido informados.
Por ahora, la fiscalía tiene por delante una difícil tarea para reconstruir un suceso que, de haber ocurrido, se habría gestado en el más absoluto silencio.