Una mujer de 30 años fue trasladada al penal de San Rafael tras ser imputada por graves amenazas y coacciones contra su expareja, utilizando a su propio hijo de 7 años como blanco de intimidación. La detención se concretó luego de que la acusada enviara una fotografía del menor con un cuchillo apoyado sobre su cuello, acompañada de un mensaje extorsivo que exigía la presencia inmediata del padre.
El conflicto, que venía escalando desde hace semanas, alcanzó un punto crítico cuando el niño entregó a su padre una nota escrita por su madre donde esta manifestaba intenciones de lastimarlo o quitarse la vida. La situación se agravó días después en la vía pública, cuando el hombre fue interceptado por su expareja, quien le bloqueó el paso y comenzó a destrozar los limpiaparabrisas de su vehículo, hecho que quedó registrado en video.
Tras la denuncia formal, el Juzgado de Familia y el Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI) intervinieron de urgencia. Mientras la Justicia penal ordenaba la aprehensión de la mujer, el menor fue puesto bajo el cuidado provisional de sus abuelos maternos, garantizando así su integridad física frente a la escalada de violencia.
Ahora, la causa avanza en la órbita judicial con la imputación formal de la detenida. En paralelo, el organismo de minoridad ha solicitado pericias psicológicas tanto para el padre como para el niño, con el objetivo de determinar las condiciones necesarias para definir la custodia definitiva y asegurar el bienestar del pequeño.
La mujer permanece alojada en el establecimiento penitenciario a la espera de que avance la investigación. Por su parte, las autoridades judiciales mantienen el hermetismo sobre los detalles del proceso, priorizando la protección del menor ante los traumáticos episodios vividos.
Fuente: MendozaPost