Un documento inédito del papa Francisco ha vuelto a poner en el centro de la escena la situación del Instituto del Verbo Encarnado (IVE), la congregación nacida en San Rafael que atraviesa una prolongada intervención vaticana. En una carta manuscrita enviada en agosto de 2023 al padre Martín Prado, el Pontífice se refirió a la falta de una sentencia definitiva contra el fundador, Carlos Miguel Buela, calificando la insistencia sobre este punto como «cosas de clericalismo».
El conflicto tiene raíces profundas en la historia reciente de la Iglesia argentina. El IVE, fundado en 1984, ha sido una de las instituciones con mayor crecimiento vocacional, pero también una de las más cuestionadas. Tras años de denuncias, el proceso canónico contra Buela -fallecido en abril de 2023- se mantuvo en una zona gris jurídica, ya que el deceso del acusado ocurrió poco antes de que se formalizara una resolución final, dejando a la comunidad dividida entre quienes piden una condena ejemplar y quienes defienden el legado del fundador.
La institución, que cuenta con más de 3.000 religiosos en 45 países, permanece bajo una intervención que ya supera los siete años. Mientras los delegados pontificios insisten en la solidez de las pruebas recabadas por los tribunales eclesiásticos, el padre Prado sostiene que la ausencia de una sentencia escrita invalida las pretensiones de reformar el carisma del Instituto bajo el argumento de una supuesta culpabilidad del fundador.
La publicación de esta nota ha generado posturas encontradas. Por un lado, sectores críticos de la gestión del IVE señalan que la falta de una firma en la sentencia no borra la certeza moral alcanzada por los tribunales sobre los abusos denunciados. Por otro, los seguidores de Buela interpretan las palabras de Francisco como un aval a su postura, sugiriendo que el Papa veía con desconfianza las presiones externas que buscaban intervenir en la vida interna de la congregación.
El futuro del Instituto parece estar en un punto de inflexión. Con el llamado a un Capítulo General pendiente, la comunidad religiosa busca cerrar un capítulo de incertidumbre que ha marcado su vida institucional durante casi una década. La disputa, lejos de ser solo jurídica, expone una fractura sobre la identidad y la conducción de una de las obras más influyentes surgidas en el sur mendocino.
Carta manuscrita original del Papa Francisco enviada al padre Martín Prado, miembro del IVE
Fuente: infovaticana.com