Las persistentes precipitaciones que se vienen suscitando en San Rafael dejaron al descubierto severas filtraciones y daños estructurales principalmente en los techos de las viviendas, sumado a los pronósticos poco alentadores de cara al próximo verano que se avecina que aseguran que la situación continuará similar. En ese contexto, los colocadores y especialistas en mantenimiento de techos registran por estos días una fuerte demanda de presupuestos y consultas por parte de los vecinos.
Según explicó Hugo Orozco, techista del medio, el fenómeno responde al deterioro acumulado en las cubiertas y a la falta de previsión antes de la llegada de las lluvias. "La gente está un poco obsesionada tras las tormentas. El problema es que no se suele hacer un mantenimiento preventivo y recién se busca al especialista cuando el agua ya ingresó", señaló.
Entre las patologías más habituales que se observan en las casas, las grietas en techos de losa y el deterioro de las capas asfálticas ocupan el primer lugar. El desgaste natural por el sol y los daños provocados por la caída de piedra durante la temporada estival anterior provocaron pequeñas fisuras por donde hoy se filtra el agua.
En relación con los costos para afrontar estas reparaciones, el especialista detalló que los presupuestos suelen calcularse por superficie. En el caso de la mano de obra para la colocación de membrana asfáltica tradicional, los valores de referencia se ubican en torno a los $30.000 por metro cuadrado.
No obstante, el presupuesto final depende del estado general de la cubierta. "Si la superficie requiere rehacer la carpeta, retirar materiales viejos o realizar arreglos estructurales previos para corregir las pendientes, el valor por metro cuadrado se incrementa", aclaró el especialista.
De cara a la continuidad de las precipitaciones previstas para la temporada, los profesionales recomiendan realizar inspecciones periódicas de los techos, mantener limpios los canalones y desagües pluviales, y actuar ante la aparición de las primeras manchas de humedad para evitar daños de mayor envergadura en la estructura del hogar.