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Tiempo Libre

¡Que el frío no te congele la alegría! 7 claves para disfrutar el invierno como un campeón

Martes, 19 de Mayo de 2026

El invierno llegó con todo y las bajas temperaturas nos invitan a buscar refugio y calor. Pero, ¿sabías que el frío en sí no causa resfríos? Según la OMS, la clave está en que pasamos más tiempo encerrados en ambientes poco ventilados, facilitando la propagación de virus. Además, el frío y la baja humedad pueden hacer que estos bichitos indeseables duren más en el aire. ¡Así que prepararse es fundamental para que esta estación sea un placer y no un suplicio!

Los especialistas recomiendan vestirse como una cebolla, pero con onda. La primera capa, una remera o calza térmica que expulse la humedad. Luego, una remera de algodón para atrapar ese calorcito. Encima, un buzo polar o de microfibra. Y si el viento no te quiere dar tregua, sumale una campera de pluma o microfibra, y si el viento arrecia, ¡una rompevientos para que no se escape ni un grado!

¿Sabías que cuando tenemos frío, nuestro cuerpo intenta generar calor tiritando? Es su forma de decirnos "¡movete o abrigáte!". Si no le hacemos caso, podemos terminar sufriendo hipotermia, y los primeros síntomas son esos temblores incontrolables.

Pero no te preocupes, que para eso te traemos las 7 claves para que el frío sea tu amigo y no tu enemigo:

1.  La armadura en capas:
Olvidate del típico pulóver. Pensá en capas: la térmica que te mantiene seco, la aislante (lana o polar) que te abriga, y la externa que te protege del viento y la lluvia. ¡Es como un superhéroe contra el frío!
2.  Manos y pies de primera clase: Son los primeros en sufrir. Medias de lana gruesa y zapatos de invierno son obligatorios. Si la cosa se pone brava, guantes térmicos para esas manos que amasan, escriben o acarician.
3.  El toque maestro: cabeza y cuello: Por ahí se escapa más calor de lo que pensás. Un buen gorro de lana y una bufanda bien enrollada son tus mejores aliados.
4.  Tu hogar, tu oasis: Una calefacción eficiente y un buen aislamiento son clave para que tu casa sea un refugio cálido. ¡Nada de que el frío se cuele por las rendijas!
5.  Combustible para el cuerpo: La comida es energía. Optá por alimentos ricos en grasas saludables, proteínas y carbohidratos complejos. Y no te olvides de tomar mucha agua, ¡la hidratación también genera calor interno!
6.  ¡A moverse!: El ejercicio no solo te pone en forma, sino que eleva tu temperatura corporal y mejora la circulación. ¡Mové esas articulaciones y sentí el calorcito!
7.  El plan perfecto: Antes de salir, chequeá el pronóstico. Si se viene feo, llevá un abrigo extra, un paraguas o hasta un anticongelante para el auto. ¡La anticipación es la mejor arma contra el frío sorpresivo!