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Tiempo Libre

¡Ocho horas es mucho pedir! La ciencia revela qué importa más para tu salud: ¿dormir bien o dormir mucho?

Miercoles, 20 de Mayo de 2026

Si bien la recomendación general es de siete a ocho horas de sueño por noche, la ciencia está poniendo el foco en un factor que podría ser aún más crucial para nuestro bienestar: la calidad del descanso. Dormir poco, menos de seis horas, es un claro llamado de atención. Sin embargo, un estudio revelador de la Universidad Monash de Australia, la Universidad de Manchester y el Hospital Brigham and Women's de Boston sugiere que la constancia en nuestros horarios de sueño podría ser la verdadera clave.

La rutina, ese concepto tan a veces criticado, se erige como la gran aliada de nuestro reloj biológico. Investigadores, liderados por el neurofisiólogo Manuel de Entrambasaguas, analizaron los patrones de sueño de más de medio millón de personas en el Reino Unido. Los resultados son contundentes: acostarse y levantarse a horas similares, incluso los fines de semana, no solo beneficia nuestra salud física y mental, sino que también podría reducir el riesgo de muerte prematura entre un 20% y un 40%. Por el contrario, horarios de sueño erráticos se asocian con un mayor riesgo de enfermedades graves, como las afecciones cardiometabólicas.

Los expertos coinciden: la variabilidad en los turnos de trabajo, por ejemplo, es sumamente perjudicial. "Lo que es más destructivo es la variabilidad", explica De Entrambasaguas. "Un día hago turno de mañana; a los dos días, de tarde; luego tres días de noche... Lo ideal es un horario ordenado para que mi cuerpo se habitúe". Jana Fernández, autora del libro "Aprende a descansar", refuerza esta idea, señalando que nuestro cerebro no distingue entre un día de semana y un festivo si alteramos nuestros patrones. "La rutina tiene que ser de lunes a domingo", insiste, ya que los desajustes afectan negativamente nuestros ritmos circadianos y la calidad del descanso.

Pero, ¿cuáles son los beneficios concretos de priorizar un buen descanso? La Fundación Española del Corazón enumera seis:

1.  Incrementa la creatividad:
Un cerebro descansado y con hormonas equilibradas potencia la memoria y la imaginación.
2.  Ayuda a perder peso: La falta de sueño desequilibra las hormonas que regulan el apetito y la saciedad (leptina y grelina), favoreciendo el aumento de peso.
3.  Nos hace estar más sanos: El sistema inmunitario se regenera durante el sueño, fortaleciendo nuestras defensas contra infecciones.
4.  Mejora la memoria: La fase REM del sueño es crucial para consolidar recuerdos, transformando la información a corto plazo en a largo plazo. ¡Hasta una siesta de 90 minutos puede ayudar!
5.  Protege el corazón: El insomnio eleva las hormonas del estrés, lo que repercute negativamente en la presión arterial, la frecuencia cardíaca y el colesterol.
6.  Reduce la depresión: Dormir bien facilita la producción de melatonina y serotonina, hormonas que contrarrestan el estrés y promueven la felicidad y la fortaleza emocional.