El conductor Alejandro Fantino rompió el silencio este martes sobre el fuerte cruce que protagonizó con Viviana Canosa durante un ciclo de streaming. El periodista definió el episodio como un debate intenso y aseguró que no hay resentimientos personales.
"Parte de lo que vivimos en la tele o en el streaming, nada que no hayamos vivido y algún día no volvamos a vivir. Me parece que terminó ahí, terminó el programa y ella volvió y después nos saludamos bien todos", comentó Fantino en "A la tarde" (América TV), intentando bajarle el tono a la polémica.
El periodista explicó que, para quienes trabajan en medios, cuando uno está inmerso en un debate, la concentración está en el propio argumento. "La reacción de la persona que debate con vos ya no cuenta para vos. Sí, somos picantes para debatir. También nos contrataron para esto, para debatir", afirmó. Fantino añadió que él suele terminar los debates con un abrazo, como diciendo "bien jugado", para cerrar cualquier diferencia.
Sin embargo, reconoció la intensidad de las discusiones televisivas: "Entiendo que a veces nuestras dinámicas son picantes, van al fleje, las pelotas van al fleje. Y yo no tengo nada personal".
El conflicto se desató cuando Fantino reflexionó sobre cómo ciertos ambientes lo vuelven "un poco psicótico", lo que Canosa interpretó como un ataque directo hacia ella. "¿Me estás diciendo psicótica? Me parece más psicótico tu presidente que yo", replicó Canosa, defendiendo su derecho a opinar sobre la realidad del país. La discusión escaló, con interrupciones y acusaciones cruzadas sobre quién autorizaba a quién a hablar.
Visiblemente molesta, Canosa decidió levantarse del estudio, declarando: "Me voy yo, les agradezco chicos, pero psicótica es un montón". Tras un breve impasse para tomar un café y calmarse, regresó al programa, explicando que prefirió retirarse para evitar decir algo de lo que pudiera arrepentirse.
Fantino, por su parte, reiteró que sus palabras no iban dirigidas hacia ella, buscando así desactivar la tensión. El incidente, que se viralizó rápidamente, dejó en claro la pasión y la vehemencia con la que a veces se desarrollan los debates en la televisión y el streaming argentino.