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Tiempo Libre

Día del Amigo: la historia detrás de la tradición que nació mirando a la Luna

Lunes, 20 de Julio de 2026

Cada 20 de julio, Argentina se paraliza para celebrar el Día del Amigo, una tradición profundamente arraigada que nació de la mano de Enrique Ernesto Febbraro, un odontólogo y profesor bonaerense que buscó transformar un hito histórico en un símbolo de unión global.

La historia se remonta a 1969, cuando Febbraro observaba por televisión el alunizaje del Apolo 11. Fascinado por la llegada del hombre a la Luna, interpretó el hecho como una demostración de que la humanidad podía alcanzar objetivos comunes superando cualquier diferencia. Inspirado por la frase de Neil Armstrong, envió mil cartas a cien países promoviendo la creación de un día dedicado a la amistad, logrando una respuesta masiva que consolidó la fecha en nuestro país y en naciones vecinas como Uruguay, Brasil y España.

Aunque la ONU estableció el 30 de julio como el Día Internacional de la Amistad para fomentar la paz y la solidaridad, la propuesta de Febbraro -quien llegó a ser nominado dos veces al Premio Nobel de la Paz- mantiene una vigencia inalterable en Argentina. Lomas de Zamora, ciudad donde residía el creador, fue declarada Capital Provincial de la Amistad en 1983 como reconocimiento a su legado.

La celebración varía drásticamente según la región: mientras que en México y Ecuador se festeja el 14 de febrero, en Estados Unidos e India se conmemora el primer domingo de agosto. Pese a las diferencias en el calendario internacional, en nuestro país la fecha sigue siendo el momento predilecto para fortalecer los vínculos, demostrando que, como sostenía Febbraro, un pueblo de amigos es una nación imbatible.