La diva de los almuerzos, Mirtha Legrand, abandonó este domingo el Sanatorio Mater Dei tras haber permanecido internada durante una semana. La conductora, que se encontraba bajo observación médica desde el pasado 7 de septiembre, recibió el visto bueno de los profesionales para continuar con su tratamiento de manera ambulatoria en la comodidad de su hogar.
El ingreso de la histórica presentadora al centro de salud se produjo a raíz de un cuadro de bronquitis que requirió atención especializada. Durante su estadía, los partes médicos fueron constantes y alentadores, destacando en todo momento que la paciente se encontraba estable, alojada en una habitación común y trabajando activamente en su rehabilitación física junto a su equipo de kinesiología.
Si bien los rumores sobre un posible retorno anticipado a su domicilio circularon durante los últimos días, el cuerpo médico prefirió priorizar la prudencia. Los especialistas optaron por extender la internación unos días más para asegurar que el proceso respiratorio estuviera completamente controlado antes de autorizar su salida definitiva del sanatorio.
Ahora, el foco está puesto exclusivamente en el descanso y la recuperación total de la artista. Si bien su entorno familiar, encabezado por su nieta Juana Viale -quien tomó las riendas de su programa televisivo durante su ausencia-, ha llevado tranquilidad a sus seguidores, aún no hay una fecha confirmada para su regreso a la pantalla chica, ya que todo dependerá de cómo evolucione en los próximos días bajo el seguimiento de sus médicos.
Con el alta médica ya concretada, la familia Legrand agradeció el respeto y el cariño recibido por parte del público y los medios. Por el momento, la prioridad absoluta es que la conductora retome sus fuerzas en su domicilio, aguardando las indicaciones profesionales para definir cuándo podrá volver a ponerse al frente de sus clásicos ciclos televisivos.