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Tiempo Libre

El calvario de Juan Otero: revelan detalles de la extorsión que sufrió el hijo de Florencia Peña

Martes, 22 de Setiembre de 2026

Juan Otero, el hijo de 18 años de la actriz Florencia Peña y el músico Mariano Otero, fue protagonista de un episodio de extrema vulnerabilidad que recién ahora sale a la luz. El joven fue víctima de una red de extorsión y robos perpetrada por personas de su círculo cercano cuando apenas tenía 14 años, un hecho que la familia mantuvo bajo estricto hermetismo hasta que fue ventilado recientemente en el programa LAM.

Todo comenzó hace unos años, cuando la familia se mudó al barrio privado Los Puentes, en Pilar. La residencia se convirtió en un punto de encuentro habitual para los jóvenes del vecindario, entre ellos una chica llamada Candela, quien entabló una amistad con Juan. Con el tiempo, la confianza se transformó en un arma de doble filo: primero empezaron a faltar objetos personales de la vivienda y, posteriormente, se detectaron movimientos irregulares y gastos exorbitantes en las tarjetas de crédito de la familia, lo que encendió las alarmas de la actriz.

La situación escaló hasta convertirse en un delito grave cuando Juan, superado por la presión, confesó que tanto Candela como su madre, identificada como Luján Muñoz, lo mantenían amenazado. Según trascendió, las mujeres le exigían pagos semanales de 500 dólares bajo la advertencia de filtrar información privada del adolescente a los medios de comunicación. El esquema delictivo se extendió durante cuatro meses hasta que la intervención de Fernando Burlando y la justicia permitieron rastrear una cuenta anónima que también hostigaba a la actriz, logrando dar con el domicilio de las extorsionadoras tras allanamientos informáticos.

Desde una perspectiva legal, el caso concluyó hace apenas un mes con una resolución judicial. Ante la contundencia de las pruebas recolectadas por la división de ciberdelitos, las imputadas optaron por reconocer los cargos de estafa, amenazas y extorsión en un juicio abreviado para evitar una pena mayor. Mientras que la madre de la joven resultó condenada, el padre de la familia fue sobreseído al comprobarse que desconocía por completo el accionar delictivo de su esposa e hija.

Este episodio cierra un capítulo oscuro para la familia Otero-Peña, que debió transitar años de proceso judicial en silencio para proteger la integridad del entonces menor. La condena marca un precedente sobre la importancia de denunciar este tipo de delitos digitales y personales, dejando atrás una historia de traición que marcó la adolescencia de Juan.