La actriz Halle Berry se encuentra en el centro de una compleja batalla legal luego de que un juez de Los Ángeles dictara una orden de restricción temporal a raíz de una denuncia presentada por su expareja, Olivier Martinez. El actor solicitó la intervención de la Justicia alegando presuntos episodios de maltrato físico y psicológico contra Maceo, el hijo de 12 años que ambos tienen en común, lo que ha derivado en una reconfiguración inmediata del régimen de visitas.
Este nuevo conflicto judicial reabre viejas heridas entre los artistas, quienes finalizaron un desgastante proceso de divorcio recién en 2023, tras ocho años de litigios. En aquel entonces, la Justicia había determinado que Berry debía abonar una cuota alimentaria mensual de 8.000 dólares, además de un porcentaje sobre sus ingresos anuales, estableciendo un vínculo económico que ahora vuelve a tensarse en medio de esta disputa por la custodia y el bienestar del menor.
Por el momento, la resolución judicial, dictada el pasado 1 de octubre, impone que la actriz solo podrá ver a su hijo los lunes, martes, sábados y domingos, en una franja horaria acotada de 10:00 a 20:00. Es importante destacar que el magistrado desestimó, por falta de pruebas, un pedido adicional de Martinez para someter a la actriz a controles de sobriedad, dejando la causa abierta a la espera de una nueva audiencia que tendrá lugar a finales de este mes.
Desde el entorno de Martinez, su abogado Patrick Baghdaserians enfatizó que el único objetivo es proteger la integridad del niño. Por el contrario, la defensa de Berry, encabezada por la abogada Marina Beck, rechazó categóricamente las acusaciones, calificándolas de "deliberadamente engañosas" y carentes de todo fundamento, asegurando que la actriz está dispuesta a dar batalla para desmentir los dichos de su exmarido.
El caso continúa en etapa de instrucción y, por ahora, las denuncias de maltrato físico -que incluyen acusaciones de asfixia- son solo parte de la presentación del demandante y no constituyen hechos probados. La Justicia deberá determinar en las próximas semanas si existen elementos suficientes para mantener las restricciones o si se trata de una estrategia en el marco de una relación familiar profundamente deteriorada.