La diva de la televisión argentina, Mirtha Legrand, abandonó este martes el Sanatorio Mater Dei tras permanecer internada desde el pasado 18 de septiembre. La conductora, que debió ser asistida por un cuadro respiratorio, completó con éxito su tratamiento antibiótico y ya se encuentra en su domicilio particular para continuar con su proceso de rehabilitación.
La salud de la histórica figura había generado preocupación en el mundo del espectáculo, especialmente tras haber atravesado un episodio de bronquitis a principios de mes. Esta última internación, que se extendió por casi tres semanas, mantuvo en vilo tanto a su círculo íntimo como a sus seguidores, quienes siguieron de cerca cada actualización sobre su estado clínico.
El alta médica llegó antes de lo previsto, ya que el centro asistencial había programado un nuevo informe para este miércoles. Sin embargo, tras evaluar una mejoría sostenida, el equipo médico encabezado por el Dr. Enrique Echagüe determinó que la paciente estaba en condiciones óptimas para dejar la institución. En los días previos, el sanatorio había confirmado que la conductora se encontraba en una habitación común y trabajando activamente en su rehabilitación kinesiológica.
Si bien la noticia fue recibida con alivio por el ámbito artístico, el foco ahora está puesto en su evolución domiciliaria. Según informaron desde el entorno de la familia, la prioridad es que la "Chiqui" descanse y recupere fuerzas gradualmente antes de retomar sus compromisos laborales y su habitual ritmo de vida.
Con esta alta, se cierra un capítulo de incertidumbre para la familia Legrand. Se espera que, en los próximos días, la propia conductora o sus allegados brinden más detalles sobre su estado de ánimo y los pasos a seguir en su recuperación definitiva.