El Tribunal de Milán dictó sentencia definitiva y puso fin legal al matrimonio entre Wanda Nara y Mauro Icardi. El futbolista utilizó sus redes sociales para comunicar la resolución judicial, celebrando el cierre de una etapa que se extendió durante años y que tuvo al mundo del espectáculo en vilo por sus constantes idas y vueltas.
La historia de la pareja, marcada por la exposición mediática y una compleja trama de bienes compartidos, tuvo su capítulo judicial en Italia, jurisdicción elegida por el ex delantero para tramitar la disolución del vínculo. Según el documento compartido por Icardi, el proceso se inició formalmente en noviembre de 2024, buscando una resolución que despejara las dudas sobre las pretensiones económicas de la mediática.
El fallo judicial trajo sorpresas en el plano financiero: el tribunal rechazó el pedido de manutención de 250.000 euros mensuales que solicitaba Nara, argumentando que ella posee un patrimonio y capacidad de ingresos suficientes para su propio sustento. Asimismo, la Justicia desestimó la pensión compensatoria al considerar que la carrera profesional de Wanda no se vio perjudicada por el matrimonio; por el contrario, los jueces señalaron que su notoriedad creció durante ese período. Además, se dispuso que la conductora deberá hacerse cargo de dos tercios de las costas del proceso legal.
Aunque el divorcio es un hecho, el conflicto no termina aquí. Icardi aclaró que aún queda pendiente en los tribunales italianos una disputa por la titularidad de varios inmuebles. El futbolista busca la nulidad de ciertas transferencias de propiedades realizadas tiempo atrás, exigiendo que los bienes vuelvan a formar parte de su patrimonio personal, lo que garantiza que la batalla legal continuará en los próximos meses.
Con esta sentencia, Icardi dio por finalizado el vínculo legal y se mostró aliviado por el resultado obtenido en Italia. Mientras tanto, la atención se traslada ahora a la resolución de los bienes inmuebles en disputa, un frente que promete seguir generando repercusiones en la prensa del corazón y en los estrados judiciales europeos.
Fuente: Diario Popular