Llega el martes 13 y, automáticamente, el sentido común se pone en alerta. Entre no romper espejos, evitar gatos negros o esquivar escaleras, la jornada se convierte para muchos en un desafío de supervivencia. El refrán es claro: «En martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu casa te apartes», una advertencia que atraviesa generaciones y que nos obliga a preguntarnos qué hay de cierto detrás de este temor tan arraigado en nuestra cultura.
La mala fama de este día no es caprichosa, sino que es el resultado de una combinación histórica y religiosa. Por un lado, el número 13 carga con el peso de la última cena, donde Judas fue el comensal número 13, y con la mitología escandinava, que sitúa a Loki como el invitado número 13 en la cena de los dioses. A esto se le suma el martes, día regido por Marte, el dios de la guerra, asociado históricamente con la destrucción y la sangre, además de eventos fatídicos como la caída de Constantinopla.
El alcance de esta superstición es tal que ha llegado a bautizarse como «trezidavomartifobia». El miedo es tan real que la industria ha tenido que adaptarse: muchas aerolíneas internacionales eliminan la fila 13 de sus aviones y varios edificios omiten el piso 13 en sus ascensores, saltando directamente del 12 al 14 para evitar el rechazo de los usuarios.
Sin embargo, no todo es negatividad. Florencia Bertolini, especialista en Tarot terapéutico y astrología, propone una mirada distinta: «Al 13 se lo castiga injustamente. En el Tarot, el arcano 13 representa la muerte, pero en un sentido de transformación y renacimiento. Lo nuevo siempre genera miedo, pero no es malo». Incluso, culturas como la maya consideraban al 13 como un número sagrado y positivo, vinculado a las fases lunares.
Más allá de las creencias, si sentís que la energía del día te pesa, podés probar un ritual sencillo: sahumar tu hogar con una mezcla de azúcar, romero y canela. Ya sea que creas en la mala suerte o simplemente decidas tomar precauciones, lo importante es no dejar que el miedo condicione tu jornada. Al fin y al cabo, el martes 13 es, ante todo, un día más en el calendario.