Boca igualó 1-1 como local ante Gimnasia de Mendoza, en un cotejo por la octava fecha del Torneo Apertura, jugado esta tarde en el estadio la Bombonera, y llegó a su cuarto partido consecutivo sin ganar.
El equipo mendocino se había puesto en ventaja a los 15 minutos a través de Luciano Paredes, mientras que el uruguayo Miguel Merentiel lo igualó sobre el final de la primera mitad con una muy buena definición.
Boca inició el partido con un 4-2-3-1 bien definido. Con Williams Alarcón por derecha, Lucas Janson por izquierda intentando combinar con las subidas de Lautaro Blanco y Adam Bareiro de "9". Miguel Merentiel se tiraba unos metros por detrás del paraguayo para buscar juntarse con la dupla de volantes Ascacibar-Delgado, de los mejores en el arranque del encuentro.
Las primeras maneras que encontró Gimnasia para incomodar a la defensa local fue a través de centros y justamente con esa herramienta logró abrir el marcador a los 15". Facundo Lencioni tiró un centro cerrado que facilitó el anticipo de Luciano Paredes, que cabeceó tan cerca de Agustín Marchesín que lo dejó sin chances de reacción.
El hincha de Boca tardó algunos segundos para pegar el primer grito fuerte de la tarde: "Movete, Xeneize, movete". Desde los cuatro costados llegaba el predido de reacción para el equipo de Claudio Ubeda.
Al local le costó reaccionar. Todo se volvió más desprolijo y los únicos intentos que llevaban algo de peligro al arco de Lautaro Petruchi llegaban desde los centros de Lautaro Blanco, que a los 42" lanzó de derecha y, tras un rebote en Bareiro, la pelota encontró a Miguel Merentiel, que cruzó el remate y puso el 1-1.
Segundos después, otra vez con un centro del exjugador de Rosario Central, Adam Bareiro se elevó y estampó el cabezazo para dar vuelta el marcador. Sin embargo, una lenta revisión del VAR devolvió la igualdad al marcador antes de que termine la primera mitad.
Los cambios le hicieron bien a Boca en el arranque del complemento. En pocos minutos, el pibe Tomás Aranda mostró mucho más que el chileno Alarcón y algo parecido pasó con Leandro Paredes en lugar de Milton Delgado, que luego de la amarilla bajó su nivel.
Boca fue más durante todo el complemento. Las variantes le dieron más soluciones a Ubeda que a Broggi, pero el reloj jugaba a favor de la visita, que veía cada vez más cerca la chance de llevarse un punto para Mendoza.
Las ganas del local no le alcanzaron, más allá de algunas chances claras del pibe Aranda. Al Xeneize le falta juego y las individualidades no le están alcanzando. Ya pasó la mitad del Apertura y todavía no logra meterse entre los mejores ocho de la Zona A. El margen parece achicarse y los hinchas lo dejaron claro con la reprobación del final del partido.
El gran primer tiempo de Lautaro Blanco y las ganas del pibe Aranda son los puntos altos de una tarde noche olvidable para el dueño de casa, que tiene por delante el Clásico con San Lorenzo, una difícil visita a Unión y empieza a verse cada vez más cercano el debut en Libertadores. Así no será suficiente.
Para la visita el punto fue una buena noticia. Pese a haber estado por delante en el marcador, el desarrollo del complemento lo tuvo en desventaja desde el fútbol y el empate suma y mucho en su lucha por la permanencia. En la próxima fecha visita a Riestra.