La Selección ya tiene garantizado un premio récord por meterse en la final ante España. Si consigue el bicampeonato, la cifra pega un salto histórico.
La clasificación a la final del Mundial 2026 no solo puso a la Selección a un partido de la gloria: también le aseguró a la AFA el premio económico más alto de su historia. Con el triunfo ante Inglaterra, la Asociación del Fútbol Argentino ya tiene garantizados USD 33 millones, la cifra que le corresponde al subcampeón del torneo.
Ese piso todavía puede crecer. Si el equipo de Lionel Scaloni le gana a España el domingo y levanta la Copa, la FIFA le va a transferir USD 50 millones, el mayor premio jamás repartido a un campeón del mundo.
La diferencia entre una cosa y la otra es enorme: USD 17 millones separan al campeón del subcampeón. Es decir, la final ante España no define solo la cuarta estrella, sino también un salto económico sin precedentes para el fútbol argentino.
Para esta edición, la FIFA armó un fondo total de USD 727 millones, el más alto de la historia de los mundiales. De ese monto, USD 655 millones se reparten entre las 48 selecciones según el rendimiento deportivo, en una escala que premia cada ronda superada.
La progresión es clara. Por meterse entre los cuatro mejores, cada semifinalista se aseguró USD 27 millones. El tercer puesto suma USD 29 millones y el subcampeón trepa a los USD 33 millones.
El contraste con Qatar 2022 dimensiona el salto. En aquel Mundial, la Selección cobró USD 42 millones por el título. Ahora, el mismo logro valdría USD 8 millones más, un incremento del 19% en apenas cuatro años.

El aumento tiene una explicación concreta. La ampliación del torneo de 32 a 48 equipos multiplicó los partidos y, con ellos, los ingresos por derechos de televisión, patrocinios y venta de entradas. Con esa recaudación, la FIFA engordó los premios en todas las instancias.
El presidente del organismo, Gianni Infantino, lo resumió al presentar la medida: la Copa "también será pionera en cuanto a su contribución financiera a la comunidad futbolística global".
El dinero que gira la FIFA va directo a la federación, no a los jugadores. Es la AFA la que después reparte esos fondos -en premios- según los porcentajes que ya pactó con el plantel y el cuerpo técnico antes del arranque del certamen.
Más allá de la porción que les toca a los futbolistas, la casa madre del fútbol argentino debe destinar ese ingreso a estructura y desarrollo.