Por Alejandro Molero - Intendente de General Alvear
Como Intendente de General Alvear, pero sobre todo como vecino, no puedo quedarme callado ante esta injusticia. Hay que decir las cosas por su nombre: el gasoducto no pertenece a un municipio, es una OBRA NACIONAL pagada por el esfuerzo de todos nosotros.
La historia es clara: en 2017 la Provincia gestionó la obra y en 2018 ya contaba con presupuesto. Sin embargo, con la llegada del gobierno de Alberto Fernández, los hermanos Félix ejecutaron una "picardía" política sin precedentes: desviaron los fondos nacionales que debían ir a la Provincia directamente a sus manos.
¿Cuál fue el costo de ese capricho político?
* 5 años de demora: Una obra que debía ejecutarse en 18 meses terminó tardando seis años.
* Industrias paradas: Empresas que podrían haber crecido y generado trabajo genuino quedaron congeladas por la falta de energía.
* Falta de respeto al pueblo: No solo castigaron a los alvearenses; los hermanos Félix hicieron pasar frío a su propio pueblo, a los sanrafaelinos, postergando un servicio esencial solo para intentar sacar un rédito político y personal.
Hoy, con las temperaturas bajo cero, pretenden seguir extorsionando. Pero se les terminó el tiempo. La Justicia ya ordenó a Nación el pago del gasoducto para que sea terminado de una vez por todas, y ECOGAS es la única autoridad técnica que decide cuánto gas nos corresponde.
Mi postura es inamovible: NO voy a permitir que usen el frío como rehén. Los hermanos Félix deben terminar la obra y entregarla de inmediato. El gas es de la gente, no de un despacho político.
Alejandro Molero - Intendente de General Alvear