Una verdadera odisea protagonizaron los trabajadores de la salud de Ranquil Norte al asistir a una mujer de 73 años con problemas hepáticos en un puesto de veranada en la cordillera. La operación de rescate, que combinó ambulancia, caballos y largas caminatas, demostró el compromiso y la vocación de servicio de la comunidad.
El operativo se inició alrededor de las 13:00, cuando desde Laguna Blanca se informó sobre la necesidad de trasladar a la paciente desde la zona de Calmuco. Inmediatamente, la ambulancia del centro de salud de Ranquil Norte, con la enfermera Virginia Castillo y el chofer Gustavo Lineros, partió hacia el lugar.
Al llegar a Laguna Blanca, vecinos de la zona, entre ellos la familia Sepúlveda, facilitaron caballos para continuar con el trayecto, ya que el acceso al puesto solo era posible a través de senderos de montaña. Durante una hora a caballo, el equipo de rescate llegó hasta la veranada donde se encontraba la paciente.
Una vez en el puesto, se evaluó el estado de salud de la mujer y se determinó que debía ser trasladada de inmediato. La complejidad del terreno obligó a que la paciente fuera bajada en una tabla rígida durante unos 10 kilómetros y luego montada en un caballo, sujeta con precaución para evitar complicaciones en su estado.
El descenso fue extenuante y requirió la colaboración de vecinos de Laguna Blanca y Calmuco, así como del personal del municipio de Ranquil Norte, que acompañó en una camioneta. Finalmente, alrededor de las 21:00, la paciente llegó a Laguna Blanca, donde fue subida a la ambulancia para continuar el viaje hasta el hospital de Malargüe.
El equipo de salud arribó al hospital aproximadamente a las 2:30 de la madrugada de ayer, donde la paciente quedó internada con diagnóstico de pancreatitis. Luego de cargar combustible, la ambulancia emprendió el regreso a Ranquil Norte, completando la travesía cerca de las 5 de la mañana.
«Fue una travesía hermosa porque gracias a Dios salió bien y pudimos asistir a la señora para que reciba su tratamiento. Siempre agradecidos por tener este trabajo que nos permite ayudar al prójimo», expresó Gustavo Lineros, destacando el esfuerzo conjunto que hizo posible el rescate.
Fuente: Ser y hacer de Malargüe.