El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR), a través del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV), informó que este viernes 19 de junio se registró un evento sísmico de largo período (LP) en el Complejo Volcánico Planchón-Peteroa, asociado al movimiento de fluidos en el interior del sistema volcánico.
Según el reporte especial emitido por el organismo, el fenómeno fue detectado a las 12:47 y se destacó por presentar una energía significativamente superior a la registrada habitualmente. El evento alcanzó un desplazamiento reducido de 266,6 cm², un valor considerablemente más elevado que los observados durante las últimas semanas.
Desde SEGEMAR indicaron que, tras este episodio, continuó registrándose actividad sísmica del mismo tipo, aunque de menor intensidad. No obstante, aclararon que no se observaron cambios en los demás parámetros de monitoreo ni señales de actividad superficial asociadas al volcán.
A raíz de esta situación, las autoridades mantuvieron sin modificaciones el nivel de alerta técnica amarilla y confirmaron que continuará el seguimiento permanente del sistema volcánico en coordinación con el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS) de Chile y organismos de protección civil.
En paralelo, el informe quincenal correspondiente al período comprendido entre el 1 y el 15 de junio mostró que la actividad general del Planchón-Peteroa se mantiene estable. Durante esos días se registraron sismos asociados tanto al fracturamiento de rocas como al movimiento de fluidos internos, aunque sin variaciones significativas respecto del período anterior.
El reporte señala además que la actividad superficial continuó en niveles muy bajos, con esporádicas columnas de desgasificación de escasa altura y sin registros de emisión de cenizas, incandescencia nocturna o explosiones.
Los monitoreos satelitales tampoco detectaron emisiones relevantes de dióxido de azufre ni deformaciones significativas del edificio volcánico, mientras que las anomalías térmicas registradas fueron de muy baja intensidad.
Pese a la relativa estabilidad observada en las últimas semanas, los especialistas remarcaron que el sistema volcánico continúa inestable debido a la persistencia de procesos internos vinculados a la interacción de fluidos volcánicos e hidrotermales.
Por ese motivo, se mantiene la alerta técnica amarilla y la recomendación de no acercarse a la zona de los cráteres activos, especialmente dentro de un radio de dos kilómetros. Asimismo, las autoridades aconsejan mantenerse informados a través de los canales oficiales ante cualquier novedad relacionada con la evolución del volcán.