Tal cual se había anticipado en los pronósticos, la tarde del martes estuvo marcada por dos fuertes tormentas que afectaron severamente a la ciudad de Malargüe y sus alrededores. El fenómeno, caracterizado por lluvias torrenciales en un corto lapso de tiempo y la caída de granizo pequeño en diversos sectores, generó nuevamente el anegamiento de calles, crecidas importantes de arroyos e inconvenientes en los patios de varias viviendas.
Las tormentas se originaron hacia el oeste de la ciudad, desplazándose rápidamente hacia el sureste con una intensa actividad eléctrica. Según reportes de vecinos, prácticamente toda la zona urbana y rural se vio afectada, con especial impacto hacia el este y sureste del departamento. Si bien el Servicio Meteorológico Nacional registró 15 mm de agua caída, en otros puntos de la ciudad el registro superó los 20 mm.
Este evento climático profundiza una tendencia histórica: con 177.4 mm acumulados hasta el momento, octubre de 2026 no solo se posiciona como el octubre más lluvioso de la historia, sino que está a punto de convertirse en el mes con mayores precipitaciones desde 1960.
Las imágenes de calles convertidas en ríos tras el temporal reflejan la magnitud de un fenómeno que mantiene en alerta a la comunidad malargüina.