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Artemis II encara el regreso a la Tierra tras capturar un nuevo amanecer terrestre desde la Luna

La misión Artemis II encara su tramo final tras capturar imágenes inéditas. Se espera que el jueves por la noche retorne a nuestro planeta.

Miercoles, 8 de Abril de 2026
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Después de orbitar el satélite y registrar imágenes que quedarán en la historia, la tripulación de la nave Orión, de la misión Artemis II, ya vuela hacia la Tierra para el cierre de su aventura.

En diciembre de 1968, mientras el Apolo 8 orbitaba la Luna, el astronauta William Anders sacó una foto que terminó siendo más potente que cualquier discurso político: la famosa Earthrise, esa imagen de la Tierra asomando sobre el horizonte lunar. Ahora, más de cincuenta años después, la misión Artemis 2 recoge ese legado con un nuevo amanecer de nuestro planeta visto, otra vez, desde la cara oculta de la Luna, pero con la mirada ya puesta en el camino de vuelta.

La foto de la misión Artemis II que recrea la icónica captura a la Luna de Apolo 8.

Aquella foto de Anders llegó en un momento de caos absoluto. En 1968, Estados Unidos pasaba por uno de sus años más violentos, marcado por los asesinatos de Martin Luther King Jr. y Robert F. Kennedy, revueltas raciales y una sociedad partida por la guerra de Vietnam. La realidad de esta misión no es muy distinta. El contexto actual incluye al presidente Donald Trump en un enfrentamiento abierto con Irán que amenaza con desestabilizar Medio Oriente, la guerra en Ucrania y una Europa que intenta mantener a duras penas la cohesión de la OTAN.

El Apolo 8 dio diez vueltas a la Luna y, en una de ellas, Anders logró captar ese azul brillante de la Tierra resaltando sobre el vacío del espacio y el paisaje lunar desolado. Al volver, Anders declaró: "Recorrimos todo este camino para explorar la Luna, y lo más importante es que descubrimos la Tierra". A diferencia de lo que pasó en aquel entonces, donde la aparición del planeta fue una sorpresa total que obligó a los astronautas a buscar cámaras a las apuradas, hoy la tecnología permitió prever cada segundo del fenómeno antes de que la nave iniciara su maniobra de retorno.

En la versión actual de Artemis 2, volvemos a ver una Tierra de un azul suave, con nubes blancas sobre Australia y Oceanía, escondiéndose detrás de una superficie lunar llena de cráteres que recuerda tanto a la Estrella de la Muerte como a una cancha de tenis de polvo de ladrillo.

Sobre este avance y lo que significa para el cierre de la misión, la doctora Nicky Fox, de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, aseguró: "Nuestros astronautas han traído imágenes tan exquisitas y repletas de ciencia que inspirarán a las generaciones venideras".

La tripulación aprovechó sus últimas horas cerca del satélite para compartir sus impresiones en vivo. Durante su paso por la Luna, registraron cráteres, antiguos rastros de lava y grietas que servirán para entender mejor la evolución geológica. También estuvieron atentos a los cambios de color y texturas e informaron haber visto seis meteoros impactando contra la superficie oscura. Christina Koch, especialista de la misión, mencionó haber visto polvo lunar flotando, esas partículas de regolito que se levantan por fuerzas electrostáticas. Ella y el piloto Victor Glover contaron que el brillo de la Tierra al salir de la cara oculta era impresionante. Glover relató: "Era tan brillante, tan brillante, que se veía fuera de lugar", mientras mencionaba que "el color gris de la Luna y el negro del espacio parecían combinar juntos".

Por su parte, Koch explicó que la Luna se transformó en una especie de "esponja de luz" que se encendió cuando nuestro planeta apareció en el campo de visión. Los astronautas también descubrieron que el satélite no es solo gris, sino que tiene tonos marrones y mates. Glover dijo: "Hice algunas correlaciones y mencioné que era como ver el Gran Cañón, donde puedes ver diferentes capas". Entre los hitos finales, también presenciaron un eclipse solar de 54 minutos antes de proponer los nombres de Integrity y Carroll para dos nuevos cráteres, este último como homenaje a la esposa fallecida del capitán Reid Wiseman.

Ahora, el foco está puesto totalmente en el regreso. Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen ya dejaron atrás la gravedad lunar. Lo hicieron este miércoles cerca de las 14:30 de nuestro país, usando la propia fuerza del satélite para ganar el impulso necesario para volver. Este movimiento es clave para que la nave Orión encare su trayectoria hacia la Tierra, un viaje que se completará definitivamente entre la noche de este jueves y la madrugada del viernes.

El cronograma de retorno es ajustadísimo. Alrededor de las 21:03 del jueves, se programó el encendido de los propulsores para realizar la primera de las tres maniobras de corrección de rumbo. En esta etapa crítica, Koch y Hansen son los encargados de revisar cada procedimiento y supervisar que todos los sistemas de la nave respondan correctamente para asegurar un ingreso seguro.

Para terminar la travesía, la tripulación tendrá que aguantar una reentrada a la atmósfera de altísima velocidad y temperaturas extremas que pondrán a prueba el escudo térmico de la Orión. El objetivo final es un amerizaje en el Océano Pacífico, justo frente a las costas de San Diego. Allí ya los está esperando un equipo especial de la NASA y del Departamento de Defensa para rescatarlos y traerlos de nuevo a tierra firme, cerrando así un capítulo histórico para la exploración espacial moderna.