El conservador Péter Magyar, que ganó las elecciones del domingo, dijo que el premier saliente instaló "un grupo criminal organizado" en los 16 años que estuvo en el poder.
El futuro primer ministro de Hungría, el conservador Péter Magyar, dijo este lunes que quiere una transición "corta y rápida" para empezar a desmontar lo que llamó como el "régimen mafioso" creado por el ultranacionalista Viktor Orbán en los 16 años que gobernó el país con mayorías absolutas.
"No tenemos tiempo que perder, el país fue robado y endeudado. Somos el país más pobre y corrupto de la Unión Europea ahora. Los húngaros votaron por el cambio. Tenemos que cambiar el régimen, porque el país fue dirigido por un grupo criminal organizado", afirmó Magyar, cuyo partido Tisza logró 138 de los 199 escaños del Parlamento en las elecciones del domingo.
Magyar fue hasta hace sólo dos años un miembro del Fidesz, el partido de Orbán, y reconoció que fue un gran admirador del político ultranacionalista.
"Queremos construir un país basado en el Estado de derecho democrático, que respeta a los mayores, protege a los menores y la propiedad privada", afirmó el líder de Tisza. Además, acusó a Orbán de haber hecho propaganda de odio y de haber dividido a los húngaros.
Las violaciones de normas comunitarias deterioraron las relaciones de Hungría con la Unión Europea, que mantiene congelados miles de millones de fondos por la vulneración de Orbán del Estado de derecho.
Magyar adelantó, en un encuentro con los medios, que planea mejorar las deterioradas relaciones de Hungría con la UE y con Ucrania y devolver al país a la Corte Penal Internacional (CPI), de la que Orbán la sacó en apoyo del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a quien ese tribunal acusa de crímenes de guerra en Gaza.
También afirmó que mantendrá una relación pragmática con Israel y se refirió a los vínculos entre los dos países y a la presencia de una importante comunidad judía en Hungría. "No vamos a aceptar ninguna forma de antisemitismo", aseguró.
En relación a Ucrania, prometió que no aplicará el veto de Orbán al préstamo de 90.000 millones de la Unión Europea (UE) a Ucrania, para apoyarla frente a la invasión rusa, ya que Hungría negoció en su momento no tener que participar en ese crédito.
Orbán, el principal aliado de Moscú dentro de la UE, bloqueó esa ayuda en represalia por el corte de los suministros de petróleo ruso que llegan a Hungría a través de territorio ucraniano por el oleoducto Druzhba, dañado por ataques de Moscú en enero pasado.
Pero Magyar respaldó la postura de Orbán de cuestionar la entrada de Ucrania en la UE, y argumentó que un país en guerra no puede negociar ese proceso y que está aún muy lejos de cumplir las condiciones para el ingreso.
El futuro primer ministro adelantó que quiere que Hungría ingrese en la Fiscalía Europea y crear una oficina para localizar los fondos europeos que, aseguró, fueron malversados durante los gobiernos de Orbán.
Magyar afirmó que el entorno de Orbán, incluido el ministro de Exteriores, Péter Szijjártó, está en estos momentos destruyendo documentos, entre ellos algunos sobre sus relaciones con Rusia.
Por otra parte, prometió reformar la Constitución del país para que el jefe del Gobierno no pueda ejercer durante más de dos mandatos, y explicó que esa restricción se aplicará en retrospectiva a Orbán.
El futuro primer ministro adelantó que seguirá aplicando una dura política antiinmigración y que mantendrá las vallas que Orbán levantó en 2015 en la frontera sur del país para impedir las entradas irregulares.
El tema migratorio fue uno de los puntos de choque entre la UE y Orbán, que lleva años hablando de supuestos planes para traer a Europa a millones de inmigrantes de África y Asia.
En todo caso, Magyar se mostró convencido de que puede lograr un acuerdo con la UE para dejar de pagar una multa diaria de un millón de euros por violar la legislación europea en materias de asilo.
Más moderado, sin anunciar grandes cambios, se mostró con la comunidad LGBTI, que fue criminalizada especialmente durante los últimos años de Orbán en el Gobierno.
"Todo el mundo debe vivir como quiera y amar a quién quiera, mientras no dañe a otros", afirmó.
Fuente: TN