El director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, ha sido reconocido por la prestigiosa revista estadounidense Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo en su edición de 2026. Este nombramiento subraya su papel crucial en la diplomacia internacional, especialmente en escenarios de alta tensión nuclear y en la búsqueda de soluciones multilaterales para desafíos globales.
La publicación destaca la "eficacia" de Grossi como diplomático, señalando su capacidad para mantener abiertos los canales de diálogo incluso en contextos de gobernanza mundial en declive. Se hace especial mención a su intervención en la planta nuclear de Zaporiyia, en Ucrania, donde facilitó el acceso de equipos de inspección tras su ocupación por tropas rusas, y a su rol en la compleja relación con Irán respecto a su programa nuclear, especialmente tras el ataque a instalaciones iraníes en junio de 2025 y las posteriores amenazas recibidas.
Grossi, quien lidera la OIEA desde 2019, ha sido una figura central en la gestión de crisis, como la inspección de la central nuclear de Zaporiyia en 2022, donde viajó personalmente para evaluar los riesgos y establecer mecanismos de seguridad. Su labor incluyó reuniones con líderes de alto nivel como Vladimir Putin y Volodimir Zelensky, logrando un régimen de vigilancia para la zona. Posteriormente, en agosto de 2025, consiguió que Irán permitiera nuevamente la entrada de inspectores de la OIEA, a pesar de las fuertes presiones y amenazas.
Este reconocimiento llega en un momento en que Rafael Grossi es considerado uno de los principales candidatos a suceder a António Guterres como secretario general de las Naciones Unidas. El diplomático argentino ha expresado su intención de impulsar cambios profundos en el organismo multilateral, buscando revitalizar su legitimidad y eficacia ante los crecientes desafíos globales en regiones como Gaza, Sudán del Sur, el Cáucaso, India, Pakistán y Camboya.