de

Mundo

EE.UU.: detuvieron a un hombre acusado de matar a su hijo de cuatro años y enterrar su cuerpo en el jardín

La policía encontró el cuerpo del pequeño Aiden Bevins tras un año de búsqueda. El padre enfrenta cargos por homicidio, abuso y ocultamiento de pruebas.

Sabado, 6 de Junio de 2026

Un caso estremecedor sacudió a la ciudad de Aberdeen: la policía detuvo a Jacob Scott Bevins, de 36 años, acusado de matar a su hijo de 4 años y enterrar el cuerpo bajo la casa donde vivían.

Según informaron las autoridades, el viernes 5 de junio arrestaron a Bevins y lo trasladaron a la cárcel del condado de Grays Harbor.

El hombre enfrenta cargos por homicidio en segundo grado, homicidio por abuso, homicidio culposo, agresión a un menor y disposición ilegal de restos humanos. Además, lo acusan de dar declaraciones falsas o engañosas a funcionarios públicos.

La confesión y el hallazgo del cuerpo

La investigación comenzó el 12 de mayo, cuando los oficiales se acercaron a Bevins tras la denuncia por la desaparición de su hija de 6 años. Si bien la nena estaba a salvo con su madre, los agentes notaron que Aiden Scott Bevins, el hijo menor, no aparecía por ningún lado.

En un primer momento, Bevins aseguró que el nene estaba con familiares en otro estado, pero los parientes negaron haberlo visto.

Ante las contradicciones, la policía lo interrogó nuevamente y el hombre terminó confesando que había golpeado a su hijo en la cabeza y lo mató. Más tarde, intentó cambiar su versión y dijo que el chico se había caído mientras lo perseguía al baño.

El 15 de mayo, los restos de Aiden fueron encontrados dentro de una bolsa de basura, enterrados debajo de la casa familiar. Los peritos confirmaron que el nene murió por un fuerte golpe en la cabeza, una lesión incompatible con la explicación del padre.

Un entorno de alerta y denuncias previas

Vecinos de la zona quedaron conmocionados por el hallazgo. "Mi hija vio tierra removida entre el árbol y la casa. Tengo nietos que juegan acá, no los voy a dejar volver", contó Tammy Pratt, que vive en un dúplex cercano.

Tanto Aiden como su hermana habían pasado por el sistema de adopción y cuidado temporal antes de regresar con sus padres biológicos.

Los antiguos tutores, Gary y Magali Lopez, revelaron que habían alertado varias veces a los servicios de protección infantil por el estado de salud y la seguridad de los chicos.

El caso generó un fuerte impacto en la comunidad y reavivó el debate sobre el seguimiento a familias con antecedentes de violencia y la protección de los menores en situaciones de riesgo.

Fuente: TN